Que hubo pues ¿ya se sirvieron su cafecito mañanero? Bueno, se nos fue el año y con el todos aquellos momentos que marcaron de una manera u otra nuestra estancia en el 2018. En esta última publicación quiero que nos replanteamos y proyectemos para este nuevo año, poder dejar el equipaje innecesario en los días pasados y marchar con lo que nos será de utilidad para poder llegar a la meta marcada. Yo no sé ustedes, pero todos los años me siento con calma y en un papelito escribo mis propósitos para el año nuevo, siempre guardo las anteriores para hacer comparación y poder tachar lo que logre culminar. Hace unos días estaba reflexionando, pues en este año que ya viene pisándome los talones quiero enfocarme en trazar metas que nunca divague en ellas. Desafortunadamente muchas veces nosotros mismos troncamos las posibilidades que Dios nos da porque vemos todo como un imposible y como siempre saboteamos el versículo que dice - ¿Cómo que si puedo? – Pregunto Jesús- todo es posible si uno cree (Marcos 9:23). Es precisamente en esas últimas tres palabras de este versículo que se encuentra la clave de las determinaciones que tomamos. Creer es la base, la esencia y lo que determina todo cuanto hacemos en esta vida.
Cuando no creemos en nosotros mismos y quizás vemos eso que tanto anhelamos como un imposible, nos limitamos demasiado y a medida que pasa el tiempo es aún más lejana así como esa estrella que logras observar en la noche pero alcanzarla es inasequible y entonces nos encontramos como el anciano u anciana que les preguntan: ¿hay algo en la vida que te hubiese gustado alcanzar? Ves inmediatamente la añoranza en sus ojos y te mencionan no solo una cosa pero dos o tres. Entonces te hago la misma pregunta ¿hay algo en la vida que te hubiese gustado alcanzar? Este es el momento para armarte de valor y si tienes que taparte los ojos para evitar enfocarte en los obstáculos que ves en frente pues hazlo. Si no lo haces ahora ¿entonces cuándo? Pues el tiempo seguirá transcurriendo así te muevas o sigas paralizado(a). Sincerándome aquí con ustedes les puedo confesar que hay un aspecto en mi vida que se quedó inconcluso y me quedo como ese vacío perforado en la conciencia. En este momento estoy trabajando en ello y tome la decisión de voltear todo patas arriba para poder despejar el área y despojarme de tanta atadura que me quiere seducir y dejarme en un estado de entumecimiento total y con esta mentalidad de etc. En cuanto ya este todo más concreto y establecido les compartiré cuál es ese anhelo y de que consiste, por qué nunca me atreví a correr tras de él y alcanzarlo. Tus aspiraciones son personales e íntimas y son solo tuyas, nadie tiene que entenderte. Nadie puede hacerte feliz, solo Dios y tú misma(o) al ser intencional con tu vida. Esa manía de buscar aprobación de los demás, despójate de ella y déjala en la oscuridad hazte ese favor. Todo aquello que te detenga a seguir creyendo en ti, tus capacidades, tus propósitos trascendentales déjalas en el 2018 y solo trae en tu equipaje aquellas herramientas que te ayudaran a labrar tu camino. Si en esta transición te encuentras respaldado por aquellos que creen en ti y saben que si te tiras por ese barranco tienes las alas y capacidad para volar entonces rodéate de ellos y agradece a Dios que están en tu vida.
Cada temporada de nuestra vida trae una enseñanza de muchísimo valor si en realidad te detienes a visualizar todo desde una perspectiva más equilibrada y no desde ese punto de ambigüedad en el que nos encontramos. No sigas hipotecando tu futuro en manos de la inseguridad y tendencias generacionales que viste en tu familia. Es tu legado el que te sigue y es ahí donde puedes contrastar lo que te marco en tu niñez, adolescencia o adultez. Hemos llegado al final de esta etapa y muchas veces necesitamos ver en número el punto de arranque, entonces si ver en tu calendario el 1er de Enero de un nuevo año te ayuda a emprender tu salida aférrate a esto y no lo sueltes. Empieza a caminar, a trotar y poco a poco impúlsate para que cuando llegue ese momento de dejar tu piel en la pista de carrera estés oxigenado y completamente preparado para no detenerte hasta cruzar por el final de tu línea de meta. El sumergirme de lleno en esta temporada de mi vida ayuda a empaparme de las profundidades de las aguas y dejar que se filtren por mis poros todo aquello que Dios quiere mostrarme. Muchas veces vivimos tratando de no ahogarnos mientras chapuceamos en las orillas porque no creemos en esa posibilidad de sumergirnos en las aguas profundas y encontrarnos con el alma al desnudo, es ahí donde tu corazón retumba al ver las imposibilidades transmutarse en verosimilitudes y gritar a todo pulmón que es hora de marcar un FINITO a lo de ayer y enfocarte en lo infinito de las posibilidades. Dios está ahí contigo, él te llama a cosas grandes – Jeremías 33:3, a ser cabeza y no cola – Deuteronomio 28:13. ¡Él tiene cosas grandes para ti y para mí! Mantente pegado(a) de la manta de Dios, busca su rostro cada mañana, entrégale tus anhelos y empieza a moverte creyendo en todo momento que un avance pequeño es progreso y aunque no sea fácil pero valdrá la pena el sacrificio, el empeño y la tenacidad. Gracias a la tía de mi hija Marian, gracias por empujarme por el barranco y ser instrumento en las manos de Dios para hacerme ver lo que está más allá de la neblina, gracias por creer en mí y tener el valor de asaltar mi consciencia ¡TE QUIERO MUCHO!
Les deseo con todo el corazón lo mejor que Dios tiene para ustedes en el 2019, dejen toda culpabilidad, auto-sabotaje, inseguridad y temor en el 2018. Dios les bendiga enormemente y que abra las ventanas de los cielos derramando favor y gracia sobre ustedes. Gracias por todo su apoyo y por seguirme en mi página
Les quiero, Diana
¡Chao pues!