~ Del latín timor ~
Hace como dos semanas estaba en casa de los abuelos de mi hija y recuerdo que su abuelo de repente me dijo: “Diani, escribe acerca del temor” entre una conversación muy breve entre el y su hija menor se quedó resaltado este tema entre ceja y ceja, el temor. La semana pasada no publique, estaba recopilando y entretejiendo un pensamiento con el otro y así se me fueron los días y no lograba establecer nada en concreto, pues es un tema tan amplio y se puede abarcar mucha materia en relación a un solo sentimiento y una sola palabra. Es algo que todos en algún momento hemos logrado sentir y que de cierta manera nos acompaña en diferentes aspectos de nuestra vida. Pero, como no puedo hablar por todos ustedes, hablare de esos momentos de asecho y hostigamiento donde el temor lograba tomar control de mi vida y como Dios logra darme libertad de este sentimiento que aún puede tomar las riendas de mis decisiones si se lo permito. Pero aquí en mi ideología las cosas se dan un día a la vez.
¿Qué es rendirse ante el temor? Es renunciar a la posibilidad de todo y de nada, es paralizar tus proyectos y los propósitos de Dios en tu vida, es hipotecar tu libertad mental y emocional, es neutralizar tus objetivos para poder alcanzar tu máximo potencial. Suena ilógico de cierta manera poder aceptar que le demos tanto poder a este sentimiento ¿cierto? Pero lo verdaderamente desconcertante es que consiente o inconscientemente lo hacemos. Les voy a plantear los siguientes aspectos de mi vida donde le hice pistola al temor y me arme de la valentía que solo Dios me pueda dar para enfrentar situaciones donde podría decir que estaba todo bien pero en realidad me iba mejor si salía corriendo ¡JA! Si yo me hubiese rendido ante el temor jamás habría tenido a mi hija, nunca habría enfrentado una maternidad a solas cuando vi como mi madre le toco luchar tanto por sacarnos adelante, nunca hubiese enfrentado al padre de mi hija para dejarle saber que tenía una hija cuando aún era una bebe, nunca habría enfrentado a una familia entera y presentarme en su casa para que conocieran a mi hija y mucho menos entrar por las puertas de una iglesia Cristiana-Pentecostal donde todos sabían que yo era esa mujer que tenía una niña del hijo mayor del pastor de esa iglesia y que mi hija nació fuera de un matrimonio, fuera de una relación estable y nunca me hubiese ausentado de lo familiar y tener que distanciarme de otras personas en mi vida. Si yo me hubiese sometido al temor tanto mi relación con Dios y toda su gracia no se verían en esta historia que aún se va desmantelando poco a poco. Mi hija no tendría al lado a una familia tan maravillosa que la aceptaron sin cuestionar nada y que le han inculcado valores respaldados por Dios. Estando con la familia de mi hija fue que empecé a visitar una iglesia y a envolverme poco a poco, permitirle a Jesús sanar mis heridas, apoderarse de mi alma y por consiguiente a medida que el llenaba mi corazón roto y vacío con su amor, de esa misma manera le iba inculcando a mi niña lo poco que iba aprendiendo. Sin Jesús en mi corazón la verdad no sé qué decisiones irracionales hubiese tomado en mi vida y marcar mi legado para siempre, todo por temor.
THE ENEMY IS A LIAR
Después de tener a mi hija me anime a estudiar y terminar una carrera que en realidad me interesara y apasionara, pero sinceramente muchas veces el temor me invadía pues no creí que podría lograrlo y aunque en este momento no estoy ejerciendo mi carrera puedo decir que el ser valiente y luchar en contra de las adversidades tiene su recompensa pues estudiar, trabajar tiempo completo y criar a tu hija como madre soltera no es tarea fácil pero una vez más me arme de valor y me encomendé a Dios y él fue quien me respaldo y en esa temporada pude contar con la ayuda de mi madre y la familia de mi hija para que la cuidaran (cuando te atreves y le crees a Dios, él te equipa y facilita herramientas). Muchas veces por temor nos quedamos en una relación que no son aptas para nuestra estabilidad y sanidad emocional o mental, temor a estar solas, temor a no poder sacar a nuestros hijos(a) adelante, temor al que dirán. Tomar la decisión de dejar tu hogar y esposo porque sabes que quedarte seria enterrarte en vida en una convivencia toxica esta realidad no facilita dar ese paso de salir y enfrentarte sola de nuevo, es difícil y se necesita de valentía. Recuerdo mi ex esposo en diferentes ocasiones me decía que ningún otro hombre me tomaría en serio si se daban cuenta de mi pasado y las decisiones que había tomado, el enemigo es astuto y usa personas claves para atormentarte (temor a nunca volver a formar un hogar, creyendo mentiras del enemigo etc.), más sin embargo tome una decisión aun en medio del temor y nunca mire hacia atrás. Hoy por hoy aunque aún estoy buscando balancear ciertos aspectos de mi vida puedo decir sinceramente que vivo en paz, gozo y rodeada de personas maravillosas que nos aman genuinamente. ¡Dios es verdaderamente maravilloso!
También podemos llegar a sentir temor cuando nos enfrentamos a la posibilidad de servirle a Dios en un ministerio o quizás con tus dones. Cuando se mencionó la posibilidad de empezar este blog llego la duda acompañada por el temor, les cuento que hicieron sentir su acto de presencia. Pero, una vez más me arme de valor y sometiéndole todo a Dios me tome la libertad de plasmar todo este amor tangible en mis relatos por medio de estas publicaciones, pues desenmascarar tus vulnerabilidades al público no es fácil y es fuera de esa zona de confort. Pero mirando en retrospectiva en cada paso dado y en cada situación veo esa gracia y amor que me han sostenido aun en medio de mis errores. En cada situación Dios sale a mi auxilio y cuando he tenido que pasar por aguas turbias él es quien me socorre. No significa que el temor se encuentra ausente, en realidad es lo presente que este Jesús en cada respiro de vida. Te quiero insistir…a ti que estas en medio del miedo y sientes temor hasta de parpadear, a ti que piensas que no podrás enfrentar ese gigante, a ti que estas paralizada(o) por temor a cambiar tus circunstancias o darte esa oportunidad, atrévete a ponerte de pie y ser valiente, a enfrentarte a los demonios y sacarlos volando de tu vida. Créeme que Dios te dará ese valor que necesitas y quizás no sea fácil pero si se puede lograr. Nuestros temores no solo nos limitan a un nivel individual, también tendrán un efecto en nuestro legado pues muchas veces esas bendiciones u oportunidades que no nos atrevemos a descubrir también limitaran a nuestros hijos(a) y demás generaciones por venir pues estamos irremediablemente vinculados tanto con nuestros antepasados y sucesores. La verdad aun logro sentir temor en tiempo presente, pero dentro de mis capacidades trato desafiar un poco más y arriesgar. Aparte de todo sin duda alguna con Dios nunca se pierde y siempre así no logremos entender lo que sucede, siempre hay una ganancia de por medio. En la biblia hay muchos versículos donde Dios nos habla acerca del temor y como vencerlo un día a la vez – Isaías 41:10, 41:13; Josué 1:9; Salmos 34:4, 27:1, 56:3; Deuteronomio 31:8.
¡Coge a ese toro por los cuernos y atrévete a ser libre de ese gigante llamado TEMOR!