¡HOLA HOLA HOLA!
¿Cómo estamos? Yo aún no puedo creer que estemos a mediados de Abril, pero que es esto? Me da pavor ver cómo pasa el tiempo de rápido y las horas del día no dan. Bueno ustedes ya saben que mi enfoque principal en este blog es charlar un poco de mis experiencias como madre soltera y poder plasmar todas esas anécdotas de vida, pero ante todo poder gritar a todo pulmón por medio de estas letras como si se puede por la gracia del Señor, pues obviamente se puede de otra manera pero en realidad nada como depender de él y dejar que él nos suceda en la vida y que esta relación no sea temporal o un encuentro casual, tiene que ser la más importante de tu vida todos los días. En fin, en esta publicación quiero compartirles una perspectiva nueva que logre identificar por medio de un aprendizaje en un paseo que hice con mi hija de su colegio y un viaje que ella hizo a PR. En este paseo el enfoque principal fue traer conciencia a los padres como muchas veces por “sobreproteger” a nuestros niños ellos se incapacitan para poder enfrentar sus inseguridades. Entonces que pasa, estos niños crecen y empiezan a enfrentar diferentes retos en la vida y no saben cómo manejarlos y afrontarlos o peor aún cómo resolverlos! Pobres, porque muchas veces para ese entonces no estamos a su alcance.
Diana..sin rotores, JA!
Nosotros tenemos esa inclinación innata de ponernos unos ROTORES encima de la cabeza y listo somos unos – PADRES HELICÓPTEROS – revoloteando sobre ellos para que en la mínima muestra de auxilio estemos ahí para resolver, aliviar, revolucionar la vida para que sea más fácil para ellos. Yo tiendo a cargar mis ROTORES en la cartera, bolsillo o donde me los pueda acomodar. El participar en este paseo pude ver la cantidad de veces que queríamos involucrarnos y arrebatarles a los niños la oportunidad de enfrentarse a estos desafíos. Es supremamente difícil dar pasos atrás y mirar para otro lado mientras ellos se vuelven un ocho tratando de solucionar y en sus caras muestran frustración e inseguridad y nosotros los helicópteros estallando por dentro sin poder hablar ni una monosílaba. ¿De dónde viene este temor de permitirles a nuestros hijos volar solitos? En mi caso personal puedo contarles que durante mi embarazo pase momentos de muchos temores y mi situación lo único que dejo en mi corazón fue un miedo de perder a mi hija o que ella sufriera como yo, por ende me salieron muy rápido estos injertos en la cabeza - ROTORES. Aprendí en las primeras etapas de mi embarazo que me transformo en una especie muy diferente a la que soy en mi diario vivir cuando se trata de mi hija y no veo más allá de mis narices y sin importar quien se me pare de frente creo que me lo llevo por delante - AYAYAI. Esto volví y lo comprobé mientras estuve casada, este instinto se puso a prueba y bueno ya les conté como termino esa historia con el susodicho. Es cierto que en las ocasiones cuando se me ha salido por los poros la sangre que hierve el momento lo amerita y es necesario amparar sobre todo cuando ellos no tienen cómo defenderse. En resumidas cuentas no estoy insinuando que dejemos a nuestros hijos a merced del peligro, pero podríamos empezar a considerar la posibilidad de dejar de cortarles las alas para que no vuelen muy lejos de NUESTRA ZONA DE CONFORT.
Biobay in PR
Hace dos semanas mi hija fue a PR, por primera vez se fue de mi lado cruzando mares y abordó un avión sin que yo estuviese allí presente, ELLA…fuera del alcance de mis brazos. Solo Jesús sabe lo difícil que esto fue para mí, gracias a Dios lo tengo a él en mi vida y en medio de su misericordia se encargó de mi corazón y tuvo en cuenta mis sentimientos de angustia como madre. Ella viajó con la familia de su padre y él mismo se encontró con ella en la isla. Obviamente iba muy bien acompañada y de no ser así creo que no hubiese aceptado que viajará. Pero ustedes creerán que esto aliviaba mi sentir y mi temor, me toco desarmar y entregarle esto al Señor. Si no logran entenderme o piensan que estoy dramatizando pues ponte en mis zapatos, recorre mi jornada y llega al punto donde estoy en este momento de mi vida y te invito a un café para que hablemos al respecto. Una de las cosas que me trajo alivio fue precisamente pensar en ella, en lo que este viaje podría aportar a su carácter, experiencias de vida y enfrentarse a situaciones mientras mami no está ahí. Aunque siento alivio personal el tener “cierto control” sobre ella a diario le pido a Dios que me ayude, que me de sabiduría para evitar ser esa piedra de tropiezo en su vida por querer retenerla bajo mis alas.
Anhelo muchos ideales para la vida de mi niña:
que mi hija descubra sus capacidades, las desarrolle y pueda ponerlas en práctica a través de su vida.
que sepa cómo enfrentar retos, conversaciones incómodas, situaciones desafiantes y que se arriesgue aunque sienta miedo.
que conquiste sus proyectos de vida siendo un ejemplo para otras niñas que vienen detrás de ella y han sido criadas por un solo padre/madre de familia y que no sea un número más sumado a las estadísticas de estas circunstancias que no estaban a su favor o en un proyecto de familia “ideal”.
anhelo que mi hija fije su mirada al cielo y sienta esa seguridad de estar respaldada por Dios y pueda alcanzar lo que se propone dando testimonio del favor y la gracia de Dios en su vida.
Los invito a evaluar en qué aspectos como padres pueden empezar a esconder sus ROTORES y permitirles a sus hijos vivir, aprender, levantarse cuando caen con la confianza de seguir adelante y volver a intentarlo hipotecando las inseguridades que van superando y tomando decisiones autónomas. A diario tenemos que ser intencionales. Me toca trabajar en este aspecto para dejar mis ROTORES en casa o quizás ponerlos en una caja fuerte – portátil claro JA. Por encima de toda esta retahíla lo más importante es cerrar los ojos físicos para que con los espirituales puedes confiarle tus hijos(a) a Dios en todo momento.
Señoras y señores que Dios nos ayude a seguir desempeñando esta labor tan importante en nuestra vida y podamos descansar en Dios para no saturarnos la vida de preocupaciones. Como siempre Dios les bendiga muchísimo.
¡Adiós pues!
MI HIJA EN PR