¡Pero Que Hubo Pues!
Arrancando de una... Pasan los años, entre los daños del abandono de tus sueños. Tus proyectos se van calcinando a fuego lento y cuando caes en tiempo te das cuenta de que la luna fue testigo de como dormías en vida y de día.
¡Mi última publicación fue en el 2020! Lo digo como exclamación porque necesito que esto retumbe en mi interior y que sacuda las fibras de mi alma. Soñé tantas veces con poder ponerle vida a estas palabras que residen en mi mente y apoderarme por completo de la libertad de plasmar las letras en un papel. En instantes estás dando vueltas como la manecilla del reloj y no avanzas hacia adelante, así parezca lo contrario. No sé si pueden identificarse con esto, no sé si en algún momento han perdido la perspectiva del propósito en la vida. Todos tenemos un propósito, todos tenemos unos dones, capacidades, destrezas, en fin, como lo quieran llamar. Aquí lo importante es poner en marcha la acción y apoderarse del verbo. Cuando la motivación va de la mano contigo y los acompaña la disciplina, pues ya has vencido la mitad de la batalla, pero cuando necesitas como un sacudir para que salgas de letargo, eso ya es otro cuento.
A mí me paso esa parte del – SACUDIR – literal y figurativamente hablando me SACUDIERON hace poco. A los que son padres de familia les hago la pregunta: ¿Cuántas veces no quieren como sacudir a sus hijos para que caigan en tiempo? Pues creo que mi Padre Celestial me sacudió y me saco del abismo donde descendía lentamente. Ya dejaré ese testimonio para otra publicación – pero en serio que estoy viva por un milagro.
Nos pasamos la vida expresando como queremos hacer esto, o aquello. Marcamos objetivos y a veces cronometramos, pero no siempre se logra. La vida sigue pasando y con ella se van los anhelos realizados y esos que sí les dimos vida. Pero, también se van aquellos por los cuales tienes que salir corriendo como en un maratón y al alcanzarlos tienes que resucitarlos porque están agonizando. Yo pienso que como mamá soltera o vives tu vida sobreviviendo o te embarcas a vivir a plenitud. En este momento de mi vida estoy trabajando, estudiando medio tiempo y a regaña dientes, tratando con todo lo que hay dentro de mí para terminar con esta carrera que parece de nunca acabar. ¿Qué me dio y en que momento? ¡Estoy sobreviviendo! Me embarqué en el barco de la monotonía y la rutina me deslumbro con sus luces despampanantes. En mis redes últimamente publico y comparto mensajes muy relacionados con esta publicación. Somos seres terrenales y, por lo tanto, alcanzar objetivos en esta vida es crucial para nosotros. Creamos tableros de visión, enumeramos resoluciones de fin de año, en fin. Pero y si también redirigimos nuestra vista hacia un horizonte donde no hay fin, no se esfuman nuestros esfuerzos. Donde nuestros dones y talentos tocan vidas y almas que atraviesan los ciclos de nuestra existencia. Poder enredar el amor de Jesús en nuestras manos y repartirlo a donde quiera que vamos, testificar de su gran amor y vivir pronunciando su bondad. La palabra de Dios nos dice en Efesios 2:8-10 que somos salvos por su gracia, por la fe, no por obras. Es muy claro, pues Dios nos llama a concentrarnos en más que las obras, pues en eso nos podremos vanagloriar. Creo genuinamente que todo lo que hagamos podemos aplicarle el amor de Jesús, podremos mostrar su amor en nuestras palabras y el trato hacia los demás. Compartir testimonios de vida, milagros que sobrepasen entendimiento humano. Una vez la bisabuela de mi hija me dijo “prefiero morir y darme cuenta de que no hay un cielo, a morirme y darme cuenta de que sí lo hay y que sea demasiado tarde". Estamos viviendo en tiempos difíciles, nuestra fe está siendo puesta a prueba, nuestros hijos son saboteados por redes sociales y voces oscuras. Es tiempo de actuar y de preguntarse como vivimos en realidad a plenitud. ¿Cómo enfrentamos estas batallas que son tan oscuras? ¿Cómo podemos explotar el tiempo a su máximo potencial? Son tantas ideas que transitan por mi mente, proyectos con mi hija y como potencializar nuestra relación para traer esperanza a otras mamas con hijas adolescentes. También está el factor importante de como mis decisiones actuales afectaran el entorno de mi hija directa e indirectamente y es precisamente por eso que necesito impulsarme y retomar el ánimo. Parece un tema redundante, pero aquí está el primer paso de como CuyaGracia - se sacude, Retoma y Renace.
Esa será mi tarea, ser intencional en como aprovecho esta vida para ser instrumento en las manos de Dios y lo hermoso es que muchas veces todo está en los detalles de las pequeñas cosas y en algo tan íntimo que se quedara entrelazado entre tu corazón y el de tu creador.
Por ahora me despido, les dejo esa reflexión. Dios los invada de su infinita paz.
¡Chao pues!