RENACER
Ayer estuve en una predicación en vivo del Pastor Steven Furtick, siempre disfruto escuchar sus predicas por el internet. Dios usa a este pastor para ministrar a mi vida de una manera muy personal e individual. El punto es que me entere que él iba a estar predicando a una hora donde resido y me anime a ir con familiares. Al llegar al sitio había una fila larguísima y, logramos adelantar en la fila por medio de conocidos de uno de mis familiares, cuando estábamos casi entrando uno de los policías controlando el volumen de gente detuvo la fila y no permitió entrada a nadie más pues la iglesia estaba a su capacidad. Se me bajo la moral al piso y no podía creer que estando tan cerca me encontraba tan lejos de escuchar en vivo a uno de mis predicadores favoritos (pues el predica en una de sus iglesias principales en Carolina del Norte). Entonces nos indicaron movernos por otra fila a un espacio que tenían organizado para permitir entrada a las personas que se quedaron por fuera y llegamos a un sitio donde pudimos sentarnos y escuchar la predica en una pantalla gigante. Al principio sentí que mi emoción se desinflo y en ese mismo momento llegue a pensar: “me daría lo mismo irme para la casa en este momento”, que chiste tenia verlo predicar por una pantalla como usualmente lo hacía desde casa. Poco a poco empezaron el momento de adoración y me fui envolviendo. Dios te envuelve así mismo, poco a poco va entrando a tu vida y empieza a llamar tu atención.
El mensaje que trajo el Pastor Furtick fue basado en el libro de Josué 2:1-11. Hablo de Rahab la mujer que se dedicaba a la prostitución y la misma que ayudo a los israelitas que entraron como espías y ella los escondió. Confió su vida en la manos de dos desconocidos por fe en un Dios que ella no conocía. El punto es que el mensaje se tituló: Reputación – Rehabilitada, yo voy a personalizar este mensaje y como Dios uso esta predica para llegar a mi corazón y hablo en mi interior de una manera muy personal. El pastor Furtick, mencionaba que la reputación muchas veces se forma de hábitos y comportamientos repetitivos, por ende vamos construyendo esta reputación delante de Dios, de la gente y nosotros mismos e inclusive de una manera arbitraria. Vivimos nuestra vida donde nuestros hábitos nos manejan y conducen muchas veces llevándonos al acabose total. Entonces las personas que nos rodean nos empiezan a identificar y a tildar por esta reputación. Peor aún nos empezamos a identificar delante de un espejo y vemos lo inmerecidos que somos delante de un Dios que es perfecto, casi que viendo imposible lograr alcanzarle.
Pero que maravilloso es Dios, que cuando en fe logras entender la magnitud de su amor hacia ti y el empieza a trabajar en tu ser, empieza a rehabilitar tu reputación, te da un renacer, un respiro de vida y esos huesos secos comienzan a tener vida en él. Rahab a pesar de su reputación por su estilo de vida, Dios la uso para ayudar a los Israelitas y ella confió en un Dios que no conocía, este mismo Dios le dio una reputación nueva delante de los hombres y de ella misma. Dios uso a esta mujer que en algún momento camino por las calles con estigmas, aguijones y verdugos, seguramente avergonzada y tildada por la comunidad, acechada por el enemigo, esta misma mujer Dios la escogió para ser parte del linaje de Jesús (es decir en la genealogía de Jesús se encuentra Rahab - Mateo 1:5). Si esto no nos dice nada entonces no sé qué podría ayudarnos a entender que Dios usa tu estado más miserable y deplorable para mostrar a la humanidad que él puede rescatar a quien sea sin importar su pecado, debilidad o reputación. Él te restaura y usa para cosas grandes y maravillosas, eres criatura nueva así como uso a Rahab (Santiago 2:25).
Muchas veces lucho con esto, pues mentalmente veo como imposible que Dios me use para cosas grandes. Pienso, Jesús pero mi vida fue un desastre y hay tantas personas que han vivido una vida quizás intachable a comparación de la mía, personas que te han servido desde cuna, que han hecho todo como tú ordenas y si han cometido errores no son de esos así como GARRAFALES como los míos. En cambio yo….en cambio yo te he fallado de tantas maneras y e vestido mi cuerpo de pecado, mi alma de luto y mi corazón de azabache. Pero Dios, el me llena de su paz, su amor y recuerdo: “CUYA GRACIA fue la que me salvo”. Entonces escucho historias, mensajes como este y siento el mover de Dios en mi vida. Reconozco que soy criatura nueva en él y saco al enemigo de mi camino porque es el único que tratara de llamarte por tu reputación pasada, vieja y antigua. Esta reputación nueva, renacida y rehabilitada que Dios te quiere brindar viene acompañada de amenazas del enemigo pues el también reconoce como Dios puede usarte para cosas grandes donde el honor y la gloria de Dios será enaltecidas. Es también importante recalcar que nuestra perspectiva personal tiene que estar alineada con la que Dios tiene de nosotros pues muchas veces somos responsables de detenernos a consentir mentiras del enemigo y detenemos las bendiciones de Dios pues es muy fácil caer en la mentalidad de sentirnos inmerecidos por eso que fue pero ya no es.
Empecemos a vernos como Dios nos ve, tratemos de vivir de una manera que las personas que te rodean vean a Dios en ti y ten el valor de gritarle al enemigo a todo pulmón: “YA NO ME LLAMAS MAS POR LO QUE ANTES ME LLAMABAS”. Como dijo el pastor Furtick, tenemos que empezar a gritar por fe y no porque veamos que las paredes se derriban, empecemos a proclamar las promesas, propósitos de Dios en nuestra vida. Dios se encargara de derribar esas paredes, sigue creyéndole aquel que te llama por tu nombre.
¡Dios me los abrase y llene de su amor incomparable!