RECIPROCO
¡Que hubo pues!
Amar a otros por el amor que ellos traen a tu vida, tratar a otros según cómo te tratan y brindar solo lo que estén dispuestos a brindarte. ¿Cuantos millares de personas habitamos en esta tierra con esta ideología de vida tan tergiversada? Es egocéntrico de nuestra parte pretender alcanzar evolucionar en esta jornada con esta mentalidad tan escaza en todos los sentidos. Creo que uno de los motivos principales por los cuales me enamore de Jesús fue por su amor incondicional hacia mí, la verdad nunca había experimentado este tipo de amor el cual te recibe de buenas a primeras sin importar en que condición te presentes. Él te ama y recibe con brazos abiertos sin condiciones, con el tiempo y la convivencia vas acondicionando tu vida para agradarlo a él ante todo. Entonces creo que al entender este concepto logre aceptar a las personas que me rodean como son. El domingo pasado escuche una predicación donde el pastor decía que no es nuestro trabajo cambiar a las personas, es nuestro trabajo orar por ellos y dejar que el Señor les vaya transformando y orar que el Señor ponga en ellos un corazón de carne y remueva todo corazón de hierro (Ezequiel 36:26). Pero nuestro trato hacia ellos no debería depender de circunstancias recíprocas.
En este mundo es tan fácil acondicionarnos a los diversos estereotipos. Vivir rodeados de personas que solo traen beneficio a nuestra convivencia y es muy fácil evadir aquellos que te sacan de tu elemento y te ponen en una zona fuera de tu confort. Lo cierto del caso es que he logrado aprender que es mucho más satisfactorio brindar lo mejor de mí y no esperar nada a cambio, los seres humanos somos tan variantes en nuestras emociones. Un día tienes a una persona haciendo esta vida contigo y de repente ya no está, algo sucedió que se esfumo y tienes que aprender a continuar tu jornada sin ella. En particular quiero hablarles de una situación que me aconteció el año pasado y aún me duele un poco recordarla pero gracias a Dios poco a poco he logrado sanar esa herida. Yo tenía una amiga que era como una hermana para mí, llorábamos y reíamos juntas, pensé que ambas dejábamos nuestras almas al descubierto y éramos genuinamente vulnerables la una con la otra (pensé que esta relación era completamente recíproca), ella era literalmente parte de mi familia y no había evento al cual no fuera invitada y mi hija creció queriéndola como una tía. Pase momentos difíciles y de grandes retos al lado de ella y jamás pensé ni por equivocación que esta amistad fuera a llegar a un final. Es muy triste cuando compartes las páginas de tu libro con alguien y de repente esta persona se ha excluido de un momento a otro de tu vida y la de tu hija. ¿Cómo le explicas a una niña que esta persona ya no estará en sus cumpleaños o en sus momentos especiales? Los niños no entienden al nivel que nosotros entendemos algunas situaciones. Esta separación en realidad nos dolió mucho, pero paso algo que la saco de su elemento, zona de confort y tomo la decisión de dar media vuelta y no mirar hacia atrás. Es de esas cosas en tu vida que se salen de tu mano y con un corazón roto tome la decisión de dejarlo en la cruz.
Entonces les exhorto a que escudriñemos nuestros corazones y realmente evaluemos como vivimos nuestra vida en relación al trato con los demás. ¿En realidad amamos como Jesús nos ama o nos pide que amemos a los demás, o solo podemos coincidir con aquellos que nos brindan complicidad y sentimientos recíprocos? Es tan importante concientizarnos que la única persona que jamás dejara tu lado sin importar los maremotos, diluvios o temblores de tu vida es Jesús. Es importante atenuar el concepto que podemos depositar nuestra confianza en los seres humanos, pues estamos llenos de debilidades y somos muy circunstanciales y esto causa inestabilidad, pues nuestras circunstancias son tambaleantes y variantes. Solo Dios será recíproco al amor que le tenemos, a nuestra entrega y solo en el debemos deleitarnos y encontrar fundamento estable (Salmo 62:2) ¡él es la roca firme que NO SE MUEVE! Por lo tanto nuestra tarea es amar y orar por aquellos que nos rodean, no esperar nada a cambio de lo que brindemos, solo puedes pararte en la brecha y orar. Si en algún momento alguien se marcha de tu vida, déjale ir y encomiéndasela a Dios. Poco a poco lograras ver la mano de Jesús posarse en tus heridas, traer paz y llenar cada vacío que queda.
Espero esta publicación como siempre sea de bendición para tu vida y susurre a las extremidades de tu corazón.
¡Chao pues!
Antagonista o Aliado
¡Que hubo pues!
Entre todos los niveles de aprendizaje, cartuchos de municiones agotados y las diferentes escalas y embarcaciones enfrentadas puedo señalar a ojo cerrado cual ha sido el reto que me ha llevado casi al nivel de completo desequilibrio y es aprender a llevar la crianza de mi hija con el lado “oponente” más importante de mi vida, su padre. Él me ha llevado al punto de someterme a constantes auto-análisis pues ambos somos de diferentes personalidades y como madre algunas prioridades van en sentido contrario y muchas veces las asimilo en reversa con un tic crónico en el ojo. Es en esos momentos de aprietos y de sentirnos acorralados que con un movimiento en falso podemos traer al piso nuestro Jenga y entonces hasta ahí llego el esfuerzo, porque nuestra reacción es determinante y crucial. Voy a hablar un poco en como manejo la relación y la dinámica con el padre de mi hija. Obviamente las circunstancias no son las mismas para todos(a), hay situaciones donde los padres de tus hijos(a) son expertos en caracterizarse como nómadas en la vida de ellos en todos los sentidos.
Muchas veces he visto como hay padres de familia que están juntos en un matrimonio y cada cual tiene un norte muy diferente en cuanto a la crianza de sus hijos y esto da pie a la inestabilidad bajo un mismo techo. Por lo tanto, es aún más difícil cuando estas enfrentándote a esto a solas pues mantener un equilibrio con una persona que no está siempre presente en el día con día es tratar de subir una cuesta en reversa. Por ende es complejo encontrar esa dinámica, poner emociones a un lado y enfocarnos en lo que queremos para nuestros hijos(a), ellos son los que importan y esta relación (juntos o separados) los afectara para el resto de sus vidas e inclusive influirá como manejan sus relaciones en su adultez. Sostener una relación con el padre de tus hijos(a) es mucho más que una manutención mensual, o el fondo para la universidad, los tratamientos de Ortodoncia etc., se trata de no darte por vencida ante la ignorancia y el egoísmo. Es una lucha constante para que ellos mantengan un vínculo (padre e hijos) y a medida que ellos crecen puedan encontrar esa estabilidad en esos recuerdos que traerán enseñanzas trascendentales para su vida.
Me parte el corazón cuando veo niños que los someten a un tira y jala, una manipulación o los utilizan como excusas para lastimar. Lo siento mucho pero eso se llama egoísmo y no es justo que esto sea lo que le enseñamos a nuestros hijos(a). Por consiguiente, es crucial someterte a un auto-examen, poner tus prioridades y emociones en orden, si hay alguna aspereza pon las cartas sobre la mesa y trata de dialogar, haz el esfuerzo por tratar de ser lo más sabio(a) posible (pídele sabiduría a Dios, el té la dará – Santiago 1:15). Yo no puedo decir que la relación que tengo con el padre de mi hija es la perfecta, pero si tratamos de que sea la ideal para ella en medio de las circunstancias. Muchas veces he tenido que pasar a secas muchas situaciones que me han dolido, incomodado y hubiese sido más fácil dejarme llevar por la emoción del momento, pero el detenerme y pensar en mi hija es lo que me facilita el ser prudente. Esta relación se la sometí a Dios hace muchos años y siempre le pido que tome el control, yo no quiero ser ese tipo de madre que se caracteriza por hacerle la vida al padre de mi hija imposible, me parece una actitud tan desagradable. Eso de caer en el estereotipo de “baby mama – drama” me revuelca el estómago y lucho en contra de mi propia naturaleza para evitar cargar con ese estigma en la frente. Nuestros hijos perciben todo, como manejamos estas relaciones, los sentimientos genuinos hacia otras personas y el pensar que ellos no se dan cuenta, se convierte en nuestro primer error.
Este dibujo lo hizo mi hija cuando estaba más pequeña
¿Qué me ha funcionado a mí? Ante todo el respeto hacia Dios, mi hija, su padre y sinceramente hacia mí. ¿Cómo le enseño a mi hija que me valoro y respeto si mis acciones demuestran todo lo contrario? Eso es contradictorio a cualquier teoría, por ende es de suma importancia mantener esto en cuenta. Etapa por etapa hemos logrado sacar adelante esta relación y mi hija hasta ahora nunca puede decir que nos ha visto discutiendo o faltándonos al respeto ni siquiera mientras ella no esté presente. Obviamente, no estoy diciendo que no hay desacuerdos porque claro que los hay, pero gracias a Dios ambos estamos en la misma página en cuanto a muchos aspectos importantes para nuestra hija. También he aprendido a las malas que la comunicación es sumamente fundamental, esto se ha convertido en un reto personal, pues cuando llevas tanto tiempo solo y enfrentas diferentes situaciones sin consultar con nadie, esto se puede convertir en un desafío que se tiene que superar. También, procuremos ser agradecidos(a), tendemos a enfocarnos siempre en lo negativo y es tan fácil eludir los esfuerzos que muchas veces se nos pasan de frente y ni cuenta nos damos. Como siempre la oración, ora por el padre/madre de tus hijos, preséntaselos a Dios e invita a Jesús a que tome las riendas de todo. Esto es una relación para toda la vida, porque aunque ellos crezcan tendremos que compartir en un mismo espacio desempeñándonos como padres, abuelos etc. Si tu situación te lo permite y si ves la posibilidad de tener una relación más sana, pon el esfuerzo y no te pongas en una posición donde tus hijos al crecer te reprochen algo. Mis padres trataron de llevarse siempre bien y gracias a Dios este fue el ejemplo que recibimos y esto es un respaldo en mi vida en como manejo esta relación con el padre de mi hija y hoy por hoy no les reprocho nada, por el contrario les agradezco. Recuerda que ante todo es vital ser del mismo equipo, estar del mismo lado y pelear contra lo que sea, quien sea para que esta relación sea la mejor posible dentro de las circunstancias, nuestros hijos(a) se lo merecen y si no recibiste un ejemplo sano en tu crianza pues entonces empieza una tendencia nueva que marque las futuras generaciones de tu vida. En esto es mejor tener un aliado que un antagonista.
¡Dios les bendiga!
LIBERTAD
Hoy celebramos el 4 de Julio en Estados Unidos, dicho esto nos unimos todos para compartir en un solo sentir la independencia, la libertad, emancipación de nuestro país
¡FELICIDADES USA!
En esta publicación, aprovechando la ocasión quiero deambular por los callejones de dicha libertad, pero en un ámbito espiritual, en Dios como dice la palabra: “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Corintios 3:17).
¿Alguna vez has arrancado en Fa y te estrellas con una puerta movediza de cristal? UUUFFF que dolor y muchas veces es tanto el impacto que el golpe te avienta al piso, quedas como ido y de repente pierdes como consciencia y dices: “pensé que estaba abierta la puerta e iba con tanto impulso que no me fije que estaba cerrada”. Aun tratando de recobrarte de la masiva caída y recoger tu vergüenza del piso, te paras lentamente y ese golpe te queda resonando en la cabeza. Qué difícil es levantarse después de toparse con una realidad que no esperábamos y mucho más cuando ya íbamos al compás y vaivén de nuestras infinitas emociones, pues corríamos con tanta “libertad” ¿cierto? Como que nada nos puede detener, tenemos la vía libre a nuestro favor. Que desengaño tan escabroso con el que vivía mi vida anteriormente, creía que era dueña de mi tiempo y mi espacio. Pensé que no tenía ataduras, ni cadenas o grilletes que me sujetaran a ningún lugar en particular. La cruda realidad es que estaba más privada de la verdadera libertad de lo que lograba imaginar.
Anteriormente, tenía como una percepción que estar con Dios como verdadero dueño de mi vida era literalmente renunciar a todo incluyendo mi esencia en contra de mi propia voluntad. Me daba pavor en lo más íntimo de mí ser porque sinceramente no sabía a qué me enfrentaría, yo solo me sentía cómoda en lo familiar, siempre pensé que este caminar con Dios seria como aburrido y tedioso. No quería dejar de ser yo, de ser la Diana relajada con una tendencia a veces hippie que le encanta estar de jeans rotos, camiseta, llena de manillas, tener el cabello alborotado, con poco maquillaje y no empezar a mirar a la gente de lado porque me enteraba de su manera de vivir y me rehusó a ser aquella que se escandaliza con las historias ajenas. Nunca he querido olvidarme de dónde vengo, de donde Dios me saco y creerme merecedora de nada simplemente porque permití que Jesús se alojara en mi corazón. Pensé que perdería mi libertad, como si en realidad me perteneciera y es que ¿en qué momento empecé albergar el concepto que algo es verdaderamente mío? Eso es una falacia del enemigo que usa para entretenerte, distraerte de la verdad. Porque en medio de dicha libertad momentánea te va destruyendo y sonsacando, luego te da el golpe bajo y mientras estas como piltrafa hundiéndote en arena movediza se regodea burlándose de ti. El enemigo es calculador y extremadamente inteligente, él sabe de tus debilidades y flaquezas. Conoce cada una de tus fallas y pecados pues él fue tu guía turístico para asegurar una llegada fija a tu punto de encuentro con la piedra de tropiezo, nunca lo subestimes pues ese sería un grave error. Vivir bajo dominio propio sin la influencia del Espíritu Santo tarde que temprano nos lleva a vivir una vida sin verdadera libertad, el único que nos provee una eternidad sin ataduras es Dios, el único que nos da verdadera libertad en nuestra vida es Dios y ya no vivimos desamparados (Salmos 68:6).
En cada paso que doy al lado de Jesús me doy cuenta que me ama como soy, me acepto tal cual llegue a sus pies y sin criticarme o sentarme en una esquina a juzgar cada uno de mis actos. Por el contrario simple y sencillamente me llamo, me alcanzo y me recibió. Poco a poco ha ido trabajando en mi corazón, en mis anhelos y en mis hábitos. La verdad si me preguntan en que momento deje de sentir placer por lo que antes me traía alegría, no sabría que decir pues Jesús todo lo hace con tanta cautela y precisión que no te das cuenta. Cuando Jesús entre en tu vida y en tu corazón, cuando verdaderamente le entregas tu voluntad y le permites trabajar entonces empiezas a ver su mano moverse como un viento refrescante en tu vida agitada. De repente empiezas a sentir convicción y algunos hábitos te hacen sentir incomodos en tu propia piel, estar en medio de ciertas situaciones ya no te da placer y empiezas a percibir de una manera diferente. Voy aclarar que no empezamos a ser mejor que nuestro vecino o que ahora somos dignos de todo, por el contrario empiezas a sentir humildad en tu corazón y un afán que trae paz a tu alma por sentir cada vez más la presencia de Dios y el calor del Espíritu Santo. Jesús te enamora y tu amor por el crece y se esponja en tu alma, entonces sin haberle tocado con tus manos logras entretejerte entre su amor y lo que antes considerabas tangible en lo humano se transforma por medio de tu fe y logras sentirle en tu espíritu. Sientes su presencia como un palpitar en tu corazón, ese amor por él y que él nunca impone es lo que te impulsa a vivir de una manera agradable ante él, te sientes atraída por esa calidad de vida que él te brinda. Cuando estás pasando por una situación que humanamente no debería traerte paz y te das cuenta que si no fuera por esa paz que sientes no estarías de pie, entonces ese es Dios. Cuando logras mantener la calma mientras por dentro vives una guerra mundial de emociones, ese es Dios, cuando tus hábitos precedentes los vez pasar de frente y no sientes apego hacia ellos, ese es Dios.
Cuando realmente amamos a alguien, no hacemos nada intencional para lastimarlos, ¿están de acuerdo? Jamás lastimarías a tus hijos(a) a propósito, a tus padres, a tu esposo(a) o tus amistades más cercanas porque los amas. Es lo mismo con Jesús, cuando te enamoras de él y lo amas por encima de todo y todos, créeme que empiezas a ser cautelosa(o) con tu manera de vivir de una manera genuina. Empiezas a vivir en libertad porque no vives sometido a los estereotipos de este mundo, de la sociedad en la que vivimos, vives libre de tu pasado y tus errores, ya no te preocupas por impresionar a los demás, de vivir con estigmas y clavados en martirios innecesarios, ya no te identificas por lo que eras, te empiezas a ver de una manera diferente ante el espejo y te das cuenta que somos pasajeros en esta tierra y que vivir atados es irrazonable. En Jesús encontramos verdadera libertad y cuando fallamos tenemos la gracia y misericordia que nos levanta, nos da convicción y trae revelación de nuestro error y nos muestra el camino. Entonces dejas de vivir a las carreras, corriendo sin mirar a quien te llevas por delante con tus decisiones, eres más prudente en muchos aspectos de tu vida y tus debilidades no te gobiernan pues son yugos de esclavitud así nos traigan placeres momentáneas (Gálatas 5:1).
Como dije anteriormente en otras publicaciones, aún estoy en un proceso de aprendizaje y lo que comparto en mi blog son experiencias y resoluciones que a mí me han traído libertad. Quizás no logres identificarte con mis anécdotas y está bien pero alguien allá afuera está viviendo en oscuridad o atemorizada por alguna decisión, alguna situación, en atadura por algún habito y piense que no hay salida y que vivir sometida(o) es verdadero placer y libertad (Lucas 4:18). Mi gente hay mucho más por vivir que lo que humanamente se presencia y una vez permites que el espíritu santo te guie entonces descubrirás un amor palpable que penetra lo profundo de tu ser, sientes con el alma, espíritu y es una sentimiento tan poderoso que hasta tu cuerpo responde. Como todo es un proceso, un andar, caerse y levantarse, despojarse poco a poco, someterse en oración (conversación con Jesús), amplificar en esta relación y comunión con él. Vivir para Dios no es el camino más fácil, aunque fuimos creados por Dios en nosotros ya hay tendencias pecaminosas entonces por lo tanto es una lucha constante en contra de nuestra propia naturaleza. Pero cuando menos piensas miras hacia atrás y vez todo lo que has recorrido y has crecido, cada cima y cada valle de tus montañas, cada tormenta y momento de calma, cada día de escases y abundancia. Es atemorizante enfrentarte a muchos retos sin Fe en alguien, sin fe en un respaldo, en un salvador que te rescate. Dios nunca me ha abandonado y aunque he vivido momentos muy difíciles sinceramente he sentido su paz en medio de cada situación (Salmos 34:19).
Vivir una vida en verdadera libertad no significa ándate, desbócate y has lo que te plazca que la gracia de Dios estará siempre ahí. Vivir en libertad es rendirte a él y seguirle con todo lo fácil y difícil que esto conlleve. Cuando el murió en esa cruz por nosotros y paso por insultos y un calvario en todos los sentidos posibles aun siendo santo, él nunca se detuvo a cuestionar si valía la pena el sacrificio, el no paro a mitad de camino y se rindió y dijo: “hasta aquí los traje yo”, el cargo nuestra cruz hasta el final y gracias a ese madero encontramos verdadera libertad pero solo en él, solo el merece llevarse el título de salvador, redentor y libertador de nuestras vidas.
Bueno por ahora, hasta aquí los traje yo. Espero que reciban muchas bendiciones y que estas palabras traigan convicción a sus vidas. Chao pues!
ELLA
Háganme un favorcito, vayan a la cocina y se preparan un buen café
En Agosto del 2016, recuerdo que el pastor Roberto Lugo predico en la iglesia para un aniversario. Al finalizar el servicio el pastor de jóvenes en ese entonces pidió que todos los niños(a) que estuvieran próximos a ingresar al colegio pasaran al frente porque él quería orar por ellos, por ende mi hija paso y recuerdo que el pastor principal me indico que pasara al frente con ella porque el pastor Lugo iba a ministrar a la vida de Yuliana (ya el pastor Lugo había terminado su prédica por esa noche, pero fue inquietado por el Señor con mi hija). Cuando alcance a Yuliana en el altar me pare detrás de ella, el pastor puso su mano encima de la cabeza de Yuliana y de inmediato sentí la presencia del Espíritu Santo posarse entre las dos, en ese momento culminante sentí que mis piernas me flaqueaban, sus primeras palabras fueron: “ella nunca fue un accidente”, el pastor continuo ministrando sobre ella y mí corazón se quería salir del pecho. En ese instante sentí como Dios en su infinita misericordia uso al Pastor Lugo para darle una patada en las entrañas al enemigo, pues llevaba 7 años sintiendo esa blasfemia retumbar de un lado a otro en mi mente y perturbando lo íntimo de mi silencio. ¿Ustedes saben que el enemigo no cree en las vacaciones, trabajar medio tiempo o días festivos? El no cree en tomar tiempo libre, trabaja como un burro sin cesar tratando de entorpecer nuestro caminar y la verdad si el no descansa pues entonces nosotros tenemos que doblar los turnos y hacer rotaciones entre nuestros grupos de oración.
FEB 16, 2009 17:53 7.0 lb 21in
2 semanas de nacida
Recuerdo cuando la tuve por primera vez entre mis brazos, me sentí completamente inmerecida de cargarla, sentirla, de poder olerla. La primera vez que vi a mi hija, quede cautivada porque era una bebe recién nacida verdaderamente preciosa (era la bebe con la peluca, las enfermeras entraban a mi habitación para conocer a esa bebe que tenía tanta cabellera) y pensar que solo le pedía a Dios que mi bebe fuera saludable y me dio mucho más de lo que logre imaginar. Es curioso porque nunca fui muy dada a ser atraída por los niños(a), dicho esto el convertirme en madre era algo muy lejano a mí y mucho más en esa época de mi vida. Cuando quede embarazada, estaba sometiéndome a unos análisis gastroenterológicos, el último examen que me hicieron fue en el departamento de radiología del hospital, fue en el área abdominal y me expuse a mucha radiación (ya estaba embarazada y no lo sabía). Recuerdo haber conversado con mi padre y el me sugirió viajar a Colombia porque no estaba muy de acuerdo con que me sometiera a una cirugía (esta fue la recomendación de mi gastroenterólogo, en sus palabras, él no podía hacer nada más por mi), pero Dios tenía otros planes ¡JA! El caso fue que regale lo que tenía, me mude de nuevo con mi madre y empecé a considerar la idea de mudarme para Colombia, pues yo no quería hacerme operar. En ese entonces no me hallaba ni en mi propia piel, mi mente en depresión absoluta y mi corazón abandonado anhelaban algo que no lograba descifrar ¿cómo sabes lo que necesitas en tu vida cuando ella se encuentra rotundamente vacía? Cuando me entere de mi embarazo sentí que se me movió el piso literalmente y quede en el limbo, aun mas desubicada de lo que ya me encontraba. Irónicamente lo único que tenía completamente claro era que iba hacer todo lo posible por tener a mi bebe, costara lo que costara y en contra de quien se me parara al frente. Mi embarazo fue emocional y mentalmente agotador, pase incansables momentos de desolación. Al final de mi primer trimestre me empezaron a salir unos edemas en las piernas y mis pies se empezaron a hinchar e incluso muchas veces cuando manejaba me tocaba estacionarme porque se me adormecía el pie, en muchas ocasiones cuando llegaba a casa llamaba a mi madre para que me ayudara a entrar porque no conseguía dar un solo paso, me llenaba de pánico porque temía que algo le pasara a mi bebe pues muchas veces me tocaba saltar en un solo pie para poderme movilizar . El enemigo me susurraba al oído que este embarazo no era buena idea y que yo no estaba en ninguna condición de tener a un bebe. Sin conocer el temor del Señor aun en medio de mi ignorancia y desespero, me aferre a mi bebe y le prometí a Dios, que si el cuidaba de mi bebe y me le daba salud, yo iba a luchar por la vida de mi criatura y que no iba a escuchar las patanerías del enemigo. Empezó el ataque y el contra-ataque porque entre más dura era la lucha yo más me enamoraba de una persona que no conocía pero que ya amaba con todo mi corazón.
En Colombia, 6 meses de embarazo
En Colombia 2008
Cuando cumplí 5 meses y me di cuenta que iba a tener una princesa, dadas las circunstancias de ese momento y debido al estado emocional en el que me encontraba, renuncie a mi trabajo, compre un pasaje de una sola vía y arranque para Colombia, quería encontrar un poco de paz y poder disfrutar mi embarazo sin temor de perder a mi hija por tanta agonía emocional. Fueron los 2 mejores meses de mi embarazo, con resbalada de escaleras incluida, cuando regrese llegue a encontrarme con el desespero otra vez (el enemigo usa a la gente que te rodea y que quieres para atormentarte), pero al sentir a mi Yuli, sentía que todo lo podía soportar, todo valía la pena y ella aun sin nacer me daba las fuerzas para seguir aunque me encontraba atrofiada espiritualmente. Yuliana ya tenía un testimonio de vida sin nacer, la gracia de Dios había tocado su vida. Mi hija hoy por hoy ve a una mami valiente, si supiera que esta jornada la empecé con muletas y coja debido a las zancadillas que yo le permití al enemigo. Poco a poco el Señor me ha dado de su sabiduría para ir desenredando este zaperoco (palabra que se usa en Colombia cuando por ejemplo hay un arroz con mango, enredo etc.).
El padre de mi hija y su familia no estuvieron presentes en el momento de mi embarazo, su nacimiento o en su primer año (por circunstancias completamente ajenas a ellos) el Señor sabía que había situaciones que yo no lograba soportar más, me sentía embotellada y atrapada en completa oscuridad y la luz trajo la verdad las cuales tenían que entrar a mi vida por más difícil que fuese tener que despegar de lo familiar. Una tarde, sin saber lo que hacía me rendí en un closet y con una biblia en la mano empecé a llorar y clamar a Dios, que no permitiera que nada, nadie me alejara de Yuliana. Cuando abrí la biblia le suplicaba al Señor que me hablara, me dolía el alma, me ardía la piel y no tenía más fuerzas para seguir luchando sola y mucho menos estando vulnerable pues ya ella había nacido. Al abrir la biblia al azar el primer verso que leí fue: “Guarda silencio ante Jehová, y espera en el – Salmo 37:7 y de ahí entre una hoja y otra leí: “Quédense quietos y sabed que yo soy Dios -Salmo 46:10”. Recuerdo que mi cuerpo se estremeció, empecé a temblar y no podía controlar estos movimientos compulsivos que tomaban todo el control. En este momento no tenía ni idea que era un quebranto, al pasar los días mis enredos empezaron a desatarse sin mover un dedo y sentí plena confianza en aquel que no conocía, en un extraño que no podía ver, me sentía completamente convencida que tenía alguien a mi lado que me defendería, que lucharía mis batallas y que me iba a pasar por el madero (su cruz), presentí que este proceso iba a doler y muchas personas iban a salir lastimadas pero para poner orden muchas veces hay que dejar que pase un terremoto para empezar a construir de nuevo. Las consecuencias las he vivido en carne propia, esas no las he podido evadir y han dolido mucho pero en mi alma sentía ese afán de permitirle a Dios encargarse de corazones rotos e instruirlos con su gracia, de confiarle la vida de mi hija y los propósitos que él tenía con ella. Yuliana, llego a mi vida cuando me encontraba en el abismo, pero estando allí me di cuenta que solo había una escapatoria y esa era mirar hacia arriba. Dios uso a mi hija para rescatarme, auxiliarme de mi misma, me dio esta niña pura e inocente para traerme a su cruz de rodillas, ella llego a mi vida sin ser planeada por mi o su padre, pero nuestro padre celestial, la planeo, la escogió y bendijo mi vientre (Deuteronomio 28:4).
Ha dolido mucho este proceso, muchas veces los huesos de tu alma tienen que ser trillados, tu corazón tiene que estar despedazado para que Dios pueda realmente empezar obra nueva en ti y uno de mis retos más grandes es el aprender a perdonarme y aceptar errores sin buscar justificación, es mucho más fácil perdonar a los demás. Dios uso a mi hija para llamar mi atención, para que fijara mi mirada en él. La historia de Yuliana, es de aquellas que si la cuento en su mínimo detalle quiero esconder mi cara en la tierra como el avestruz y no por ella sino por mí, ese es mi lado humano aquel que se auto-crítica y sabotea la gracia de Dios, pero la nueva criatura que soy en Dios se deleita en la gracia y misericordia de mi Rey y si no fuera por él, CUYA GRACIA me salvo, me rescato no sé qué sería de nuestras vidas. Poco a poco ha ido acomodando absolutamente todo (eso es cuando yo no meto las de caminar) y hasta lo que parecía incorregible e imposible lo ha tomado en sus manos y ha transformado lo que yo había destruido con mis decisiones (recuerdan que mencione que cometo errores GARRAFALES).
Jesús es tu fiel amigo y cómplice, aquel que te lleva de la mano y te carga cuando tus fuerzas te fallan, quien te acompaña y te muestra el verdadero significado del perdón, de cómo repartir gracia a otros cuando te hieren, de mirar hacia adelante sin traer ataduras del pasado, como gozar en plena libertad. Muchas veces decimos perdonar pero en realidad en nuestros actos demostramos lo contrario, pensamos que Jesús no puede ver la transparencia de las intenciones de nuestro corazón. Somos tan ingenuos al tratar de entretener ese desatino, pero como la terquedad se nos da por naturaleza humana entonces es mucho más fácil atinar con lo que se puede tildar como un hecho. Jesús toma tus pecados más pútridos y se ensucia las manos para poder limpiarte y quitar toda mancha en ti (Ezequiel 36:25), no importa lo que hayas hecho en tu vida, no importa que tan grande o pequeño ante el mundo sean tus debilidades, a mi Dios nada le queda grande. Él puede con todo y todos, somos nosotros que nos tiramos a matar pues irónicamente le creemos más fácil al enemigo que a un Dios que nos ama tanto que envió a su único hijo al campo de batalla por amor a nosotros (Juan 3:16). No sigas creyendo las artimañas del enemigo, mientras estés con vida nunca será tarde para retomar tu camino en los propósitos que Dios tiene para ti. Te lo digo yo, una mujer que no creció en la iglesia o entre una familia cristiana, que vivía una vida desordenada y entumecida.
En tiempo presente, cuando miro a mi peluda con esa mezcla donde predominan sus raíces tainas veo la mano de Dios, ella es un constante recordatorio del amor de Cristo por mí. Veo la sensibilidad que ella tiene en su corazón por el Señor y como Dios ha dejado su huella en el corazón de mi niña a tan temprana edad. Ahora, entiendo porque tanto ataque del enemigo durante mi embarazo, tiro dardos sin parar y yo sé que es una batalla constante pero para eso mi hija tiene una madre guerrera que dará la buena batalla por ella. Yuliana, me inspira a ser una mejor madre, mujer y persona, me impulsa a valorarme como jamás lo hice. Ella es mi hija, esa que con sus ojos gitanos perdidos entre su hermosa cabellera me enamora, la que me alivia la tristeza con uno solo de sus abrazos, ella es mis besos de mariposa, lo más puro que tengo en la vida. Para todas nuestros hijos(a) son especiales, únicos y son un regalo de Dios (Salmo 127:3), por lo tanto debemos cuidar de ellos, apreciarlos y aprender de ellos (bien dice la palabra de Dios que debemos ser como niños para entrar al reino de los cielos – Mateo 18:3).
Actualmente, vivimos rodeadas de cariño y respaldo, la familia de Yuliana nos recibió con amor desde el primer momento y cuando me presente delante de sus abuelos para que conocieran a su nieta el abuelo de mi hija que es pastor me dio la bienvenida a su familia y lo primero que me dijo fue: “yo quiero conocer a la madre de mi nieta primero" y me recibió con brazos abiertos (Abuelo y Abuela de Yuyu, LOS AMO CON TODO MI CORAZON), sentí la mano de Dios una vez más, pues mi corazón galopeaba como caballo desbocado porque no sabía con qué recibimiento me iba a topar. Pero Dios, es maravilloso y pone orden en lo que él hace, jamás me han hecho sentir menospreciado, ni un argumento o una acusación en todo este tiempo, esta situación trajo sabores un poco amargos pues muchos perdieron, otros recibieron y con un corazón completamente roto tuve que tomar decisiones determinantes pensando ante todo en Yuliana. Entonces tenemos que agarrar a ese toro por los cuernos, aunque tengamos miedo seguir adelante a un terreno desconocido, ser valientes en Dios y no dejarnos paralizar por los miedos e inseguridades. Esto es una batalla declarada por el enemigo, él se toma esta guerra muy personal, por eso tenemos que luchar y creer en fe que somos vencedores en Cristo. Sé que aún queda mucho camino por recorrer pero esta fe no me abandona.
Esto es la gracia de Dios, completamente inmerecida.
¡Hasta la Próxima!
2 meses de nacida
PROFUGA
¡Que hubo pues!
Antes de empezar, quiero que se hagan una pregunta, ¿cuándo se topan de frente con la palabra prófuga, que es lo primero que se les pasa por la mente?
El significado que proporciona el diccionario es el siguiente: “Prófuga: persona que huye de la justicia u otra autoridad”. Pero en realidad yo quiero hacer una paráfrasis de este término en otro aspecto y quizás indagar en un tema más profundo y llevarlo a otro nivel. No logro identificar con pelos y señales las innumerables veces que me convertí en prófuga de mi consciencia y presa de mis pensamientos, decisiones, acciones, debilidades y consecuencias. Vivía mi vida sin apuro del mañana y atemorizada por tanta indiferencia hacia mi futuro. No sé en realidad en que momento me adapte a este estilo de vida y peor aún en que momento me ensañe en coincidir con esta mentalidad. Deambulando entre mis reminiscencias logro identificar varios hábitos que quizás me encaminaron a tomar decisiones devastadoras que no tan solo afectarían mi vida a un nivel interior y exterior, sino también a terceros directamente. Cuando no conocemos o tenemos temor al Señor tendemos a ser como indiferentes con nuestro diario vivir. Pensamos vida hay solo una, hay que disfrutar de esta vida, fresca que no pasa nada etc., pero cuando amanece resulta que si paso y mucho. ¿Como entonces recogemos los escombros de lo que ya se encontraba prácticamente en un acabose total? Entrando un poco más en materia, nunca llegue al punto de experimentar droga, nunca fume o me entretuve en otros vicios que afectaran mi salud como tal. Pero, si participe deliberadamente en otros hábitos que poco a poco me llevaron al precipicio. Ahora, quiero recalcar que esto quizás no aplique a tu vida o no logres identificarte con este tema, pero en algún lugar remoto de tu vida o de alguien muy cercano a ti, estas palabras puedan ser de aliciente. Muchas veces leemos algún contenido de una historia, anécdota y como no logramos asociarnos con el caso pues lo desechamos, sin saber el día de mañana en qué situación nos encontraremos o a quien le estaremos escuchando su historia. Yo quiero que este blog sea para diversas audiencias y quien logre leerlo sienta la transparencia con la que escribo mis anécdotas.
Prófuga nace de un pasado y es una lucha diaria donde marco distancias en lo que era a lo que anhelo ser. Antes prefería esconderme en el último rincón para pasar por desapercibida y que nadie notara el estigma que recogí y casi no logro liberar. Cuando cometemos tantos errores se nos hace tan difícil recopilar los hechos y tratar de acomodar todo para empezar a enmendar. Es muy difícil recoger y sacudirnos para seguir la lucha, a diario trato de hacer una nota mental de donde Dios me ayudo a salir y como me libere de esa mentalidad, emocionalmente damnificada. El enemigo va a luchar con todo lo que le facilitemos y lo usara en contra de nosotros para darnos ese golpe bajo y mantenernos bajo sus talones, entre más nos tenga presos en sus propósitos más nos distanciamos de los planes de Dios. Se nos hace más complejo despojarnos de la impiedad de nuestras manos y de nuestros corazones. Anteriormente mencione que nos tornamos indiferentes al no temer a Dios (temor a Dios, reverencia y respeto por lo que él representa) en nuestro diario vivir, quizás piensen que estoy siendo un poco radical o extremista, pero todo comienza por un pensamiento que se transforma a un sentimiento y esto empieza a salpicar tu vida. Todo entra por la mente y si entretenemos algo pues le damos vida y una vez esto se convierte en acción queda libre y nosotros cautivos. Entonces cuando caemos en cuenta de nuestros errores nos convertimos en prófugos, queremos evitar ser encontrados para no ser juzgados, criticados y que nos plasmen en la frente la X en mayúscula, sentenciados de por vida. Ahí está lo serio del asunto, porque somos prófugos de la verdadera libertad, del perdón y de la maravillosa gracia de Dios. Pues pensamos que no tendremos oportunidad de escabullirnos y que estamos quizás destinados a vivir en esclavitud mental, emocional, espiritual y muchas veces hasta física. Lo peor que podemos hacer es vivir en ignorancia, creer que es muy tarde para encaminarnos, pensar que el Señor nos ve como pérdida de tiempo y somos renuentes a buscar la verdad, es ella la que nos dará esa libertad de enfrentarnos con valentía y como dicen por ahí, “coger el toro por los cuernos”. Siendo aún una vasija rota, te recibe tal cual, y él se encarga en moldearte para que puedas obtener tu propósito sin ataduras, ser de bendición para alguien y permitirle que se glorifique en tu vida por medio de tu testimonio. Esta es nuestra tarea en esta vida, impactar la vida de otros, compartir nuestras experiencias y dar aliento a quienes lo necesitan, acudir aquellos que viven en la oscuridad y no saben cómo escapar. Pero si creemos las mentiras del enemigo seremos prófugos de las bendiciones de Dios y de los propósitos que él pueda tener en tu vida. El temor detiene, paraliza y nos mantiene en un estado de enmudecimiento total.
Anteriormente, me envolvía con parejas en relaciones poco saludables y en realidad me sentía atada de pies y de manos, ¡algo me gritaba TOXICO! Pero mis piernas se paralizaban y mi mente le seguía, no tenía la voluntad para despegarme, no tenía el valor para dar media vuelta y no volver a mirar hacia atrás. Nunca fui verdaderamente libre, genuinamente feliz. No era culpa de mi pareja, era mi responsabilidad por no saber cómo pelear la batalla contra el enemigo que ni corto, ni perezoso me encarcelaba en esta mentalidad tan absurda que mi valor dependía del “éxito” de una relación. ¡Relaciones que no agradaban a Dios en muchísimos aspectos, pero para ese entonces que sabía yo de esto, NADA! (Lee Efesios 6:12). Quizás no sea alguna relación que te tenga atada(o), puede ser otra situación y algo dentro de ti se mantiene a mil revoluciones por hora, algo que no te da paz, que te mantiene de claro en claro y por las noches al hacer el intento de descansar te interrumpe y no te permite estar en igualdad de circunstancias, pues luchas tirando puños en falso porque no logras identificar donde dar en el blanco. La verdad yo no tengo las respuestas para todo, me baso en mis propias experiencias y lo que hasta ahora me sostiene y es mi dependencia de Dios (aclaro que no es fácil, pero lo vale todo). Depender de otro ser humano para sentirte pletórico es insensatez. Entrégale tus cargas al Señor, clama por sabiduría y un paso a la vez, día con día, permítele que te llene. Quizás no encontraras respuesta inmediata pero la paz que empezaras a sentir, ese gozo inigualable rebosante abundara en tu vida y a medida que creces en él, tus dolores, angustias y sin sabores de la vida empezaran a disminuir.
Mientras estemos con vida, enfrentaremos dificultades y retos de diferentes magnitudes, pero estar acompañada por el creador del universo es la cúspide del éxtasis, la dosis más alta de euforia en las venas y empiezas a verte como él te ve, amarte como él te ama y tus situaciones, aunque no se esfumen, las enfrentas con su fuerza así te tiemblen las piernas como corbatas. Para concluir, recuerden que no están solas(o), que Dios verdaderamente te ama, que es mejor empezar de una vez y enfrentar la realidad, renunciar a ser prófuga(o) y presos de las circunstancias, aprender de cada trance en nuestra vida y tener presente que no todo dura para siempre en esta vida, todo pasa y todo tiene su tiempo.
Para aquellas mujeres que tienen hijas, recuerden que somos el ejemplo para ellas. Lo que vean en nosotras es fundamental y esencial en su desarrollo. Si ellas ven que nuestro valor depende de otra persona, de una apariencia, de objetos materiales, de nuestro éxito profesional, crecerán imitando este patrón de vida. Si alguien necesita una motivación más tangible, observa tu reflejo en los ojos de tu hija, ahí encontraras el impulso para arrancar.
Los dejo con esta reflexión: “No permitas que lo urgente te quite tiempo para lo importante” y tu estado emocional y mental es supremamente importante.
¡Chao pues!
PROVERBIOS 31:25