TRANSMUTAR

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Podría pasarme un día entero comentando diferentes anécdotas de mi experiencia cuando estuve casada. La verdad cuando tome la decisión de darme una oportunidad de formar un hogar y compartir mi vida con otra persona lo hice realmente creyendo que al lado de esta persona podría superar obstáculos, desavenencias y ante todo que las cosas fluyeran orgánicamente por los sentimientos recíprocos que ambos decíamos tener el uno por el otro. No entre en una relación, compromiso o matrimonio ilusionada con la perfección, pero si llegue a creer que ambos podríamos mirar hacia el mismo norte y ser parte del mismo equipo. No quiero aprovecharme de este medio para desmantelar cuanto error mi ex esposo cometió, pues de igual manera yo me equivoque quizás inclusive más que él. Muchas veces cuando nos enfrentamos a la realidad de ser madres solteras de cierta manera en el fondo de nuestro corazón quisiéramos compartirlo todo con otra persona. Nos llegamos a sentir como heroínas de nuestra vida y delante de nuestros hijos(a) somos sus héroes, más aun si tu caso es similar al mío donde el padre de tus hijos no conforma parte de su vida cotidiana y en realidad está ausente del día a día. Anhelaba brindarle a mi hija estabilidad, seguridad y que ella sintiera un respaldo sincero de parte de mi compañero, quería que el la viera a ella como su hija y que ella pudiera ver en el esa figura y ejemplo paterno todos los días. Aunque mi hija sostiene una relación con su padre, la distancia y circunstancias han impedido que ellos formen ese vínculo que todas anhelamos para nuestros hijos. A nivel personal en el momento que se presentó esta posibilidad que tanto anhelaba realmente creí que era el momento oportuno de formar un hogar. Muchos pensaran, pero uno no une su vida con otra persona por esos motivos, lo más seguro tengan razón, la verdad es que no me interesa presentar un escenario que no sea genuino y lejos de la verdad.

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Qué difícil es aprender a enfrentar nuestras decisiones imprudentes después del hecho, cuando ya todo se ha desplomado y cuando te enfrentas de nuevo a 4 paredes y de repente la única persona que te acompaña es tu hija. Pero es aún más duro cuando te das cuenta que sientes una sensación de paz que te invade y sabes que por más difícil que sea no quisieras mirar hacia atrás. Salí de mi casa, deje atrás mi hogar, mi esposo, mis sueños y anhelos e iba corriendo tan rápido que me quede sin aliento. En ningún momento quiero insinuar que mi ex esposo era el peor de los hombres, para nada, pero le di un si al hombre que le tuve que haber dicho que no pues cuando conviví con el descubrí comportamientos y reacciones inconsecuentes a lo que podía ver al ser su novia y es ahí donde se define la diferencia de todo pues tomamos decisiones por emociones que podrían simbolizar veletas. Aprendí mucho de esto, en realidad el no tomar decisiones a la ligera y dejarnos llevar por el sentimiento del momento y aquellos anhelos sin fundamento a los cuales nos aferramos tanto. La batalla más grande fue darme cuenta que en todo momento sentí zozobra e inquietud pero llegue a pensar que era algo natural debido a que nunca me había casado o compartido mi vida o la de mi hija con nadie. Pues soy una madre muy celosa con mi hija y he tratado de manejar todo lo relacionado a ella con cautela a raíz de experiencias pasadas. Llegue a confiar en él y de corazón creí que sería una influencia positiva para ella, él tiene una hija de su primer matrimonio y llegue a pensar que trataría a mi hija de la misma manera como a él le gustaría que trataran a su niña, con respeto, cautela y compasión hacia sus sentimientos. En varias ocasiones me decía que él sabía que yo permitiría que por mi hija se acabara  el matrimonio, la verdad tenía razón pues como madre mi instinto es proteger a mi hija. Esto no significa permitirle a ella que falte al respeto pero tampoco permitir que se lo falten a ella, sea emocional, mental o verbal. Como madre el ver diferentes situaciones entre él y mi hija poco a poco fue causando rechazo y desapego de mí hacia él, el ver que mi hija no se sentía cómoda, protegida, valorada y que no quería llegar a casa fue alerta roja para mí.  Creo firmemente que los matrimonios deben de cuidarse y poner de parte y parte para sacarlo adelante y se necesita de compromiso, entrega, sacrificio propio y sinceramente no debe de haber lugar para el egoísmo. Es así como una planta que hay que cuidar porque de lo contrario se muere.

Uno de los retos más grandes con los que me enfrente fue aprender a convivir con otra familia aparte de la que vivía bajo mi techo, pues cuando unes tu vida a otra persona que ya tiene hijos es una dinámica difícil pues hay ciertas situaciones que se canalizan de maneras opuestas. También ambos veníamos de crianzas diferentes y él ya había estado casado y este fue mi primer matrimonio. El carácter de mi ex esposo es muy diferente al mío y no es que esto sea algo malo pero lo es cuando no encuentran terreno para trabajar en armonía, respeto mutuo y dejar de un lado tanta expectativa personal que vienen infundadas por el egoísmo. Es aún más difícil cuando ciertas reacciones empiezan a contaminar el ambiente que es zona de confort para ti y tus hijos, el lugar seguro tiene que ser nuestro hogar y donde podemos ser vulnerables y transparentes. Cuando hay algo en tu alma, tu ser que te grita que ese no es el camino por donde tienes que ir, detente un momento y escucha la voz del Espíritu Santo. También es extremadamente importante sacar el tiempo para consejería pre-matrimonial y más cuando hay familias e hijos de por medio. No significa que porque ambos son cristianos y van a una iglesia entonces llevar una convivencia será más fácil si en realidad no se encuentran sometidos a Dios en todos los sentidos posibles. Muchas veces es mejor estar a solas que estar acompañadas y encontrarnos en abandono emocional y descuido espiritual. El agotamiento mental llega a reflejarse en tu salud física y si tú no estás bien entonces como ayudas y cuidas a tus hijos que dependen de ti.

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Muchas personas me han preguntado si me volvería a casar, mi respuesta es la misma solo si Dios quiere y me sucede en la vida ese hombre maravilloso que podría llegar a interrumpir mi vida y la de mi niña con sus encantos y que realmente anhele que Dios sea quien guie su vida y se someta a la sabiduría de Dios, que tenga un carácter íntegro y de ejemplo para mi hija. Dios conoce nuestros anhelos y ante todo sabe que nos va hacer realmente felices. Su palabra nos dice que él nos brinda más allá de lo que podamos imaginar (Efesios 3:20). Que promesa tan maravillosa que a pesar de nuestros errores en su infinita misericordia nos brinda de su paz, gozo y aun nos respalda con un amor que llena todo vacío. Creo firmemente que cada espacio de nuestra existencia viene respaldado por un testimonio de vida donde otros pueden ver que Dios nos proporciona un renacer, nuevas oportunidades y cuando realmente esperamos en él nos traerá ese habibi especialmente para nosotras (Proverbios3:5-6). El transmuta nuestras tristezas en alegrías y fracasos en trinfos.

¡Atrévete a creerle a Dios en todo y para todo en tu vida!

RENACER

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Ayer estuve en una predicación en vivo del Pastor Steven Furtick, siempre disfruto escuchar sus predicas por el internet. Dios usa a este pastor para ministrar a mi vida de una manera muy personal e individual. El punto es que me entere que él iba a estar predicando a una hora donde resido y me anime a ir con familiares. Al llegar al sitio había una fila larguísima y, logramos adelantar en la fila por medio de conocidos de uno de mis familiares, cuando estábamos casi entrando uno de los policías controlando el volumen de gente detuvo la fila y no permitió entrada a nadie más pues la iglesia estaba a su capacidad. Se me bajo la moral al piso y no podía creer que estando tan cerca me encontraba tan lejos de escuchar en vivo a uno de mis predicadores favoritos (pues el predica en una de sus iglesias principales en Carolina del Norte). Entonces nos indicaron movernos por otra fila a un espacio que tenían organizado para permitir entrada a las personas que se quedaron por fuera y llegamos a un sitio donde pudimos sentarnos y escuchar la predica en una pantalla gigante. Al principio sentí que mi emoción se desinflo y en ese mismo momento llegue a pensar: “me daría lo mismo irme para la casa en este momento”, que chiste tenia verlo predicar por una pantalla como usualmente lo hacía desde casa. Poco a poco empezaron el momento de adoración y me fui envolviendo. Dios te envuelve así mismo, poco a poco va entrando a tu vida y empieza a llamar tu atención.

El mensaje que trajo el Pastor Furtick fue basado en el libro de Josué 2:1-11. Hablo de Rahab la mujer que se dedicaba a la prostitución y la misma que ayudo a los israelitas que entraron como espías y ella los escondió. Confió su vida en la manos de dos desconocidos por fe en un Dios que ella no conocía. El punto es que el mensaje se tituló: Reputación – Rehabilitada, yo voy a personalizar este mensaje y como Dios uso esta predica para llegar a mi corazón y hablo en mi interior de una manera muy personal. El pastor Furtick, mencionaba que la reputación muchas veces se forma de hábitos y comportamientos repetitivos, por ende vamos construyendo esta reputación delante de Dios, de la gente y nosotros mismos e inclusive de una manera arbitraria. Vivimos nuestra vida donde nuestros hábitos nos manejan y conducen muchas veces llevándonos al acabose total. Entonces las personas que nos rodean nos empiezan a identificar y a tildar por esta reputación. Peor aún nos empezamos a identificar delante de un espejo y vemos lo inmerecidos que somos delante de un Dios que es perfecto, casi que viendo imposible lograr alcanzarle.

Pero que maravilloso es Dios, que cuando en fe logras entender la magnitud de su amor hacia ti y el empieza a trabajar en tu ser, empieza a rehabilitar tu reputación, te da un renacer, un respiro de vida y esos huesos secos comienzan a tener vida en él. Rahab a pesar de su reputación por su estilo de vida, Dios la uso para ayudar a los Israelitas y ella confió en un Dios que no conocía, este mismo Dios le dio una reputación nueva delante de los hombres y de ella misma. Dios uso a esta mujer que en algún momento camino por las calles con estigmas, aguijones y verdugos, seguramente avergonzada y tildada por la comunidad, acechada por el enemigo, esta misma mujer Dios la escogió para ser parte del linaje de Jesús (es decir en la genealogía de Jesús se encuentra Rahab - Mateo 1:5). Si esto no nos dice nada entonces no sé qué podría ayudarnos a entender que Dios usa tu estado más miserable y deplorable para mostrar a la humanidad que él puede rescatar a quien sea sin importar su pecado, debilidad o reputación. Él te restaura y usa para cosas grandes y maravillosas, eres criatura nueva así como uso a Rahab (Santiago 2:25).

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Muchas veces lucho con esto, pues mentalmente veo como imposible que Dios me use para cosas grandes. Pienso, Jesús pero mi vida fue un desastre y hay tantas personas que han vivido una vida quizás intachable a comparación de la mía, personas que te han servido desde cuna, que han hecho todo como tú ordenas y si han cometido errores no son de esos así como GARRAFALES como los míos. En cambio yo….en cambio yo te he fallado de tantas maneras y e vestido mi cuerpo de pecado, mi alma de luto y mi corazón de azabache. Pero Dios, el me llena de su paz, su amor y recuerdo: “CUYA GRACIA fue la que me salvo”. Entonces escucho historias, mensajes como este y siento el mover de Dios en mi vida. Reconozco que soy criatura nueva en él y saco al enemigo de mi camino porque es el único que tratara de llamarte por tu reputación pasada, vieja y antigua. Esta reputación nueva, renacida y rehabilitada que Dios te quiere brindar viene acompañada de amenazas del enemigo pues el también reconoce como Dios puede usarte para cosas grandes donde el honor y la gloria de Dios será enaltecidas. Es también importante recalcar que nuestra perspectiva personal tiene que estar alineada con la que Dios tiene de nosotros pues muchas veces somos responsables de detenernos a consentir mentiras del enemigo y detenemos las bendiciones de Dios pues es muy fácil caer en la mentalidad de sentirnos inmerecidos por eso que fue pero ya no es.

Empecemos a vernos como Dios nos ve, tratemos de vivir de una manera que las personas que te rodean vean a Dios en ti y ten el valor de gritarle al enemigo a todo pulmón: “YA NO ME LLAMAS MAS POR LO QUE ANTES ME LLAMABAS”. Como dijo el pastor Furtick, tenemos que empezar a gritar por fe y no porque veamos que las paredes se derriban, empecemos a proclamar las promesas, propósitos de Dios en nuestra vida. Dios se encargara de derribar esas paredes, sigue creyéndole aquel que te llama por tu nombre.

¡Dios me los abrase y llene de su amor incomparable!

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DESIGUAL

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Los niveles heteróclitos en nuestra vida pueden mantenernos en estados de constante variaciones. Unas veces estamos caminando por un sendero con terreno nivelado y en otras ocasiones nos toca escalar de peña en peña para poder seguir nuestra marcha. Son tantas las veces que resbalan nuestros pies o damos un paso en falso mientras tratamos de escalar, e inclusive en ocasiones nos lastimamos. Tomamos tiempo, nos secamos el sudor de nuestra frente, tomamos aire y como no mirar hacia el frente, hacia arriba y pensamos: ¡Uff, aún nos falta tanto por delante! Es cuando entra la duda y nos ataca pues pensamos tirar la toalla y decir hasta aquí llego yo, para que insistimos tanto si llevo un gran trecho de camino recorrido y aun no veo la cima y tampoco sé a qué topografía me enfrentare más adelante. Nos duelen los pies, tenemos ampollas en los dedos, estamos sudados y ese sendero se ve muy desigual al mirar hacia adelante. Sinceramente aun en medio de la gracia de Dios, a veces me siento de esta manera en cuanto a ciertas situaciones en mi vida. Quisiera tirar la toalla y decirle a Dios, perdóname pero no quiero seguir, no creo que valga la pena tanto esfuerzo y persistir en llegar al final. Quiero sentarme a estudiar un mapa y quizás buscar una ruta alterna un poco más fácil y que su terreno no sea tan heteróclito. Nos preguntamos cómo continuar por esta ruta cuando oscurece y hay muchísima neblina por delante, no sabemos hacia donde nos dirigimos.

¿Se identifican conmigo? Puede ser en cualquier aspecto de tu vida que te pase esto. Los caminos que son irregulares no discriminan circunstancias y los podemos encontrar en cualquier meta, anhelo o propósito que emprendamos. Cuando las situaciones se empiezan a tornar complejas y nos empezamos a sentir fatigados emocional, espiritual y mentalmente es cuando queremos dar media vuelta y salir corriendo o quizás encontrar una cueva y escondernos ahí como si el sendero se fuese a disipar simplemente porque pasa el tiempo. Desafortunadamente esto no es el caso, podemos buscar rutas alternas un poco más de acuerdo a nuestra capacidad y fuerza humana, quizás inclusive podamos llegar más rápido, pero las rutas que traza el Señor para poder llegar al lugar que él tiene para nosotros vienen trazados así por motivos ocultos a lo evidente. Es un terraplén que nos enseñará más allá de como aprender a escalar y fijar donde ponemos el pie para dar el siguiente paso. Cuando nos enfocamos en lo arduo del camino es muy fácil distraer la mirada del enfoque de lo que Dios nos ha llamado a seguir. Dios no te hace caminar por senderos escabrosos y que retan tus instintos si no hubiese un aprendizaje, crecimiento, liberación de por medio. Todo cuanto Dios te pide que hagas trae un propósito de por medio, no sabes si en ese camino te toparas con alguien que necesite de tu ayuda o puedas darle animo o todo lo contrario quizás esa persona tenga palabra de aliento para ti. Lo importante de ser diligentes y perseverantes en esto es que a medida que vamos pasando por diferentes alturas nos empezamos a fortalecer, pues nos empujamos a tal punto de incrementar nuestra resistencia y somos más cautelosos en donde ponemos nuestros pies y así evitar tropezar con la misma piedra, también entendemos que aunque nuestras intenciones sean las mejores solo Dios puede examinar nuestros corazones y dictaminar si vamos de acuerdo a sus propósitos en nosotros.

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Que hay de la enseñanza y dependencia de Dios, porque si la jornada fuera fácil entonces sería mucho más fácil terminar a solas y no tener que depender de Dios y aprender a esperar en el en medio de nuestros descansos. Poco a poco el utiliza cada etapa de tu escala para pulirte, aliviarte y encaminarte no tan solo físicamente pero ante todo espiritualmente, muchas veces para poder enfrentar nuestra próxima etapa con sabiduría es necesario pasar por un proceso de desintegración y desigualdad para poder afrontar el futuro, pues saldremos con una pensamiento más simétrico y con un propósito más alineado a la voluntad de Dios. Cuando los caminos son tan fáciles de recorrerlos y no traen amenaza de ningún tipo nos volvemos confiados en que somos los que tenemos el control de todo y perdemos la percepción de lo que Dios quiere y anhela de nosotros. Por esto muchas personas cuando comienzan la jornada con Jesús, empiezan a ver los caminos desiguales y así mismo se desaniman, pues tienen el concepto erróneo de que en este caminar no encontraran trechos de camino que salpiquen a tu vida la incertidumbre de no saber hacia dónde te diriges y encima de todo es un reto el enfrentarte a este gigante porque lo que ven por delante no es lo que se imaginaban. Les exhorto a seguir creyendo, insistiendo en su caminar con Jesús, por más insólito que parezca ese terreno por el que hoy estas pasando procura mantener tu fe y mirada en Jesús y en cada etapa de cambio descansa en él. Confía que el todo lo hace con un propósito en mente y para poder ayudarte a crecer en él. Cuando veas desigualdad en tu vida siente como Dios quiere darte de su tiempo para trabajar en ti y no dejarte así como te encuentras. ¡Eres importante para él, eres obra de sus manos y por quien lo dio todo.

Dios te ilumine, acompañe y bendiga

RECIPROCO

¡Que hubo pues!

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Amar a otros por el amor que ellos traen a tu vida, tratar a otros según cómo te tratan y brindar solo lo que estén dispuestos a brindarte. ¿Cuantos millares de personas habitamos en esta tierra con esta ideología de vida tan tergiversada? Es egocéntrico de nuestra parte pretender alcanzar evolucionar en esta jornada con esta mentalidad tan escaza en todos los sentidos. Creo que uno de los motivos principales por los cuales me enamore de Jesús fue por su amor incondicional hacia mí, la verdad nunca había experimentado este tipo de amor el cual te recibe de buenas a primeras sin importar en que condición te presentes. Él te ama y recibe con brazos abiertos sin condiciones, con el tiempo y la convivencia vas acondicionando tu vida para agradarlo a él ante todo.  Entonces creo que al entender este concepto logre aceptar a las personas que me rodean como son. El domingo pasado escuche una predicación donde el pastor decía que no es nuestro trabajo cambiar a las personas, es nuestro trabajo orar por ellos y dejar que el Señor les vaya transformando y orar que el Señor ponga en ellos un corazón de carne y remueva todo corazón de hierro (Ezequiel 36:26). Pero nuestro trato hacia ellos no debería depender de circunstancias recíprocas.

En este mundo es tan fácil acondicionarnos a los diversos estereotipos. Vivir rodeados de personas que solo traen beneficio a nuestra convivencia y es muy fácil evadir aquellos que te sacan de tu elemento y te ponen en una zona fuera de tu confort. Lo cierto del caso es que he logrado aprender que es mucho más satisfactorio brindar lo mejor de mí y no esperar nada a cambio, los seres humanos somos tan variantes en nuestras emociones. Un día tienes a una persona haciendo esta vida contigo y de repente ya no está, algo sucedió que se esfumo y tienes que aprender a continuar tu jornada sin ella. En particular quiero hablarles de una situación que me aconteció el año pasado y  aún me duele un poco recordarla pero gracias a Dios poco a poco he logrado sanar esa herida. Yo tenía una amiga que era como una hermana para mí, llorábamos y reíamos juntas, pensé que ambas dejábamos nuestras almas al descubierto y éramos genuinamente vulnerables la una con la otra (pensé que esta relación era completamente recíproca), ella era literalmente parte de mi familia y no había evento al cual no fuera invitada y mi hija creció queriéndola como una tía. Pase momentos difíciles y de grandes retos al lado de ella y jamás pensé ni por equivocación que esta amistad fuera a llegar a un final. Es muy triste cuando compartes las páginas de tu libro con alguien y de repente esta persona se ha excluido de un momento a otro de tu vida y la de tu hija. ¿Cómo le explicas a una niña que esta persona ya no estará en sus cumpleaños o en sus momentos especiales? Los niños no entienden al nivel que nosotros entendemos algunas situaciones. Esta separación en realidad nos dolió mucho, pero paso algo que la saco de su elemento, zona de confort y tomo la decisión de dar media vuelta y no mirar hacia atrás. Es de esas cosas en tu vida que se salen de tu mano y con un corazón roto tome la decisión de dejarlo en la cruz.

Entonces les exhorto a que escudriñemos nuestros corazones y realmente evaluemos como vivimos nuestra vida en relación al trato con los demás. ¿En realidad amamos como Jesús nos ama o nos pide que amemos a los demás, o solo podemos coincidir con aquellos que nos brindan complicidad y sentimientos recíprocos? Es tan importante concientizarnos que la única persona que jamás dejara tu lado sin importar los maremotos, diluvios o temblores de tu vida es Jesús. Es importante atenuar el concepto que podemos depositar nuestra confianza en los seres humanos, pues estamos llenos de debilidades y somos muy circunstanciales y esto causa inestabilidad, pues nuestras circunstancias son tambaleantes y variantes. Solo Dios será recíproco al amor que le tenemos, a nuestra entrega y solo en el debemos deleitarnos y encontrar fundamento estable (Salmo 62:2) ¡él es la roca firme que NO SE MUEVE! Por lo tanto nuestra tarea es amar y orar por aquellos que nos rodean, no esperar nada a cambio de lo que brindemos, solo puedes pararte en la brecha y orar. Si en algún momento alguien se marcha de tu vida, déjale ir y encomiéndasela a Dios. Poco a poco lograras ver la mano de Jesús posarse en tus heridas, traer paz y llenar cada vacío que queda.

Espero esta publicación como siempre sea de bendición para tu vida y susurre a las extremidades de tu corazón.

¡Chao pues!

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ANHELOS

Cuantas veces las peticiones que le pedimos a Dios son las ostentosas y las que parecen inalcanzables, la verdad eso era lo que yo hacía hasta que entendí que mi relación con Dios era de esas que sobreabundan en mi vida en todos los sentidos. Por medio de la relación con mi hija logre asimilar que a un padre o madre se le puede pedir desde el juguete más costoso que pueda existir o el caramelo más económico, entonces al hacer esta comparación empecé a estimular mi mente, postrarme delante de Dios y someterle todas mis peticiones y los anhelos de mi corazón. Poco a poco he logrado entender que Dios quiere que dependamos de el para todo aun en las cosas que parecen insignificantes y lo irónico de todo es que en lo que aparenta ser efímero es donde se encuentra lo majestuoso, pues cuando vemos a Dios en lo pequeño él se manifiesta en lo grande y con más esplendor. Ten presente que no todo lo que tus hijos(a) te piden tu les das y tus motivos tendrás, Dios también es nuestro padre y por ende él es sabio en lo que nos concede (sus motivos tendrá).

El depender de Dios es algo que me ha costado trabajo y del bueno, pues la duda es tan buena compañera y tan fiel que no te abandonara mientras te aferres a ella y cuando estas atravesando por una racha ahí sí que dice presente. Esta manía que tenemos de estar poniendo en duda que Dios nos escucha se convierte en nuestro aguijón, es piedra de tropiezo y agotamiento espiritual (Santiago 1:6-8). Entonces como a Dios nada se le puede ocultar ni siquiera un mínimo detalle, Dios en su infinita misericordia y gracia nos concede hasta nuestros íntimos deseos, los ocultos y que no se comparten como libro abierto. Cuando menos piensas logras ver cómo se van desenvolviendo al frente tuyo desde lo insignificante hasta lo que parece humanamente imposible de lograr. He visto la mano de Dios moverse en mi vida de una manera tan tangible en estos últimos meses. Les contare de un anhelo en particular y como vale la pena esperar en Dios, confiar en él y deleitarse ante todo en su presencia.

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El año pasado me encontraba en medio de dos trabajos, salía de mi casa antes de las 7:00 am para dejar a mi hija en la casa de mi madre para que ella la llevara al colegio ya que yo tenía que estar en la oficina a las 8:00 am y muchas veces eran las 6:30 – 7:00 pm y apenas saliendo (no era todos los días, a  veces a las 5:30  volaba por esa puerta) el punto es que llegaba a casa después de recoger a mi hija a veces como a las 7 pm y alcanzaba a pasar 1-2 horas máximo con ella, una vez mi hija se dormía empezaba mi trabajo  desde la casa hasta las 11:00pm o 12:00am (muchos fines de semana me tocaba trabajar desde mi casa por unas horas) mi hija comenzó a sentir esa ausencia y muchas veces en medio de lágrimas me reclamaba la falta de tiempo, esto me rompía el corazón. Ella no quería juguetes, ropa linda o zapatos nuevos, ello lo que quería era más tiempo con su mama y tener la oportunidad de recogerla o llevarla al colegio, verme en sus actividades extracurriculares etc. Esto empezó a martirizar mi consciencia de madre y de rodillas puse esto delante de Dios (los anhelos de mi hija y los míos). Le pedí a Dios que me concediera un trabajo con un horario más flexible en donde pudiese dedicarle más tiempo a mi hija y poder cumplir con mis obligaciones económicas. Llore y clame a Dios, pues él conoce mi corazón y sus intenciones, al pasar los días la situación y el ambiente en mi trabajo se tornaron más agresivas y hostiles que de costumbre y mi alma empezó a incomodarse, por consiguiente mi desánimo y poco a poco me fui apagando, era una tortura en todos los sentidos presentarme en el trabajo. En medio de mis oraciones le pedí a Dios que me despidieran del trabajo y que no tuviese que darle la cara a mi jefe, mi concepto hacia su carácter profesional era completamente lo contrario de como se había presentado en mi entrevista (presentí que se acercaba la hora de irme y que venía un cambio). El punto es que así como de consistentes fueron mis oraciones, efectivo fue el resultado y mis peticiones tal cual fueron contestadas. Al pasar el tiempo Dios permitió que pudiera estar con mi hija trabajando desde la casa y todo el verano tuve esa libertad de llevarla, traerla de un campamento a otro, al colegio, a sus prácticas  y Dios nos dio la oportunidad de oxigenar y de tomar aliento, pues después de mi matrimonio y separación creo que es la primera vez que ambas nos sentimos felices, seguras, en paz donde estamos y con las circunstancias a favor. Entonces recopilo que desde lo oculto hasta lo más anhelado Dios nos concede en su tiempo nuestros deseos y siempre serán mejor de lo que podemos imaginar (Mateo 7:7).

Quizás en algunas situaciones Dios no siempre nos otorga lo que le pedimos (sus motivos tendrá), pero si hay algo que le permito a mi alma es empaparse de la promesa que TODO funciona para bien para aquellos que aman al Señor (Romanos 8:28), quizás eso que anhelas será pieza de tropiezo, o tarde que temprano traerá angustia a tu vida o simplemente no estás preparado para recibirlo. Hay cositas en mi vida que he querido con tanto anhelo y no se me dieron o quizás aún no es el tiempo, solo Dios sabe, pero si hay algo que tengo claro es que en medio de mi jornada, charlas y caminatas con Jesús he logrado conocer su inmenso amor hacia mí y hoy por hoy puedo decir que no quiero nada en mi vida que no venga de él y que mi amor por él no es dependiente de mis circunstancias. Así como el amor que le tengo a mi hija, familia etc. no los amo o tengo una relación con ellos por lo que me brindan o traen a la mesa, los amo porque ese amor es, existe e indudablemente conforma parte de mi existencia, mi esencia. Deja que Dios quita y ponga en tu vida ya sea desde un trabajo, una relación, una amistad o un anhelo, deja que el desacomode y acomode a su antojo, confía que serás pleno y verdaderamente libre.

¡Bendiciones!

 

 

 

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Antagonista o Aliado

¡Que hubo pues!

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Entre todos los niveles de aprendizaje, cartuchos de municiones agotados y las diferentes escalas y embarcaciones enfrentadas puedo señalar a ojo cerrado cual ha sido el reto que me ha llevado casi al nivel de completo desequilibrio y es aprender a llevar la crianza de mi hija con el lado “oponente” más importante de mi vida, su padre. Él me ha llevado al punto de someterme a constantes auto-análisis pues ambos somos de diferentes personalidades y  como madre algunas prioridades van en sentido contrario y muchas veces las asimilo en reversa con un tic crónico en el ojo.  Es en esos momentos de aprietos y de sentirnos acorralados que con un movimiento en falso podemos traer al piso nuestro Jenga y entonces hasta ahí llego el esfuerzo, porque nuestra reacción es determinante y crucial.  Voy a hablar un poco en como manejo la relación y la dinámica con el padre de mi hija. Obviamente las circunstancias no son las mismas para todos(a), hay situaciones donde los padres de tus hijos(a) son expertos en caracterizarse como nómadas en la vida de ellos en todos los sentidos.

Muchas veces he visto como hay padres de familia que están juntos en un matrimonio y cada cual tiene un norte muy diferente en cuanto a la crianza de sus hijos y esto da pie a la inestabilidad bajo un mismo techo. Por lo tanto, es aún más difícil cuando estas enfrentándote a esto a solas pues mantener un equilibrio con una persona que no está siempre presente en el día con día es tratar de subir una cuesta en reversa. Por ende es complejo encontrar esa dinámica, poner emociones a un lado y enfocarnos en lo que queremos para nuestros hijos(a), ellos son los que importan y esta relación (juntos o  separados) los afectara para el resto de sus vidas e inclusive influirá como manejan sus relaciones en su adultez. Sostener una relación con el padre de tus hijos(a) es mucho más que una manutención mensual, o el fondo para la universidad, los tratamientos de Ortodoncia etc., se trata de no darte por vencida ante la ignorancia y el egoísmo. Es una lucha constante para que ellos mantengan un vínculo (padre e hijos) y a medida que ellos crecen puedan encontrar esa estabilidad en esos recuerdos que traerán enseñanzas trascendentales para su vida.

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Me parte el corazón cuando veo niños que los someten a un tira y jala, una manipulación o los utilizan como excusas para lastimar. Lo siento mucho pero eso se llama egoísmo y no es justo que esto sea lo que le enseñamos a nuestros hijos(a). Por consiguiente, es crucial someterte a un auto-examen, poner tus prioridades y emociones en orden, si hay alguna aspereza pon las cartas sobre la mesa y trata de dialogar, haz el esfuerzo por tratar de ser lo más sabio(a) posible (pídele sabiduría a Dios, el té la dará – Santiago 1:15). Yo no puedo decir que la relación que tengo con el padre de mi hija es la perfecta, pero si tratamos de que sea la ideal para ella en medio de las circunstancias. Muchas veces he tenido que pasar a secas muchas situaciones que me han dolido, incomodado y hubiese sido más fácil dejarme llevar por la emoción del momento, pero el detenerme y pensar en mi hija es lo que me facilita el ser prudente. Esta relación se la sometí a Dios hace muchos años y siempre le pido que tome el control, yo no quiero ser ese tipo de madre que se caracteriza por hacerle la vida al padre de mi hija imposible, me parece una actitud tan desagradable. Eso de caer en el estereotipo de “baby mama – drama” me revuelca el estómago y lucho en contra de mi propia naturaleza para evitar cargar con ese estigma en la frente.  Nuestros hijos perciben todo, como manejamos estas relaciones, los sentimientos genuinos hacia otras personas y el pensar que ellos no se dan cuenta, se convierte en nuestro primer error.

Este dibujo lo hizo mi  hija cuando estaba más pequeña

Este dibujo lo hizo mi  hija cuando estaba más pequeña

¿Qué me ha funcionado a mí? Ante todo el respeto hacia Dios, mi hija, su padre y sinceramente hacia mí.  ¿Cómo le enseño a mi hija que me valoro y respeto si mis acciones demuestran todo lo contrario? Eso es contradictorio a cualquier teoría, por ende es de suma importancia mantener esto en cuenta. Etapa por etapa hemos logrado sacar adelante esta relación y mi hija hasta ahora nunca puede decir que nos ha visto discutiendo o faltándonos al respeto ni siquiera mientras ella no esté presente. Obviamente, no estoy diciendo que no hay desacuerdos porque claro que los hay, pero gracias a Dios ambos estamos en la misma página en cuanto a muchos aspectos importantes para nuestra hija. También he aprendido a las malas que la comunicación es sumamente fundamental, esto se ha convertido en un reto personal, pues cuando llevas tanto tiempo solo y enfrentas diferentes situaciones sin consultar con nadie, esto se puede convertir en un desafío que se tiene que superar. También, procuremos ser agradecidos(a), tendemos a enfocarnos siempre en lo negativo y es tan fácil eludir los esfuerzos que muchas veces se nos pasan de frente y ni cuenta nos damos. Como siempre la oración, ora por el padre/madre de tus hijos, preséntaselos a Dios e invita a Jesús a que tome las riendas de todo. Esto es una relación para toda la vida, porque aunque ellos crezcan tendremos que compartir en un mismo espacio desempeñándonos como padres, abuelos etc. Si tu situación te lo permite y si ves la posibilidad de tener una relación más sana, pon el esfuerzo y no te pongas en una posición donde tus hijos al crecer te reprochen algo. Mis padres trataron de llevarse siempre bien y gracias a Dios este fue el ejemplo que recibimos y esto es un respaldo en mi vida en como manejo esta relación con el padre de mi hija y hoy por hoy no les reprocho nada, por el contrario les agradezco. Recuerda que ante todo es vital ser del mismo equipo, estar del mismo lado y pelear contra lo que sea, quien sea para que esta relación sea la mejor posible dentro de las circunstancias, nuestros hijos(a) se lo merecen y si no recibiste un ejemplo sano en tu crianza pues entonces empieza una tendencia nueva que marque las futuras generaciones de tu vida. En esto es mejor tener un aliado que un antagonista.

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¡Dios les bendiga!

PADRE, FUENTE CONSTANTE DE VIDA

En los hombros de mi padre

En los hombros de mi padre

En arameo Abba literalmente significa “oh padre”, creo que podría esculcar a fondo este tema y dejarlo casi en blanco. De niña siempre vi a mi padre como mi héroe, me encantaba que me subiera en sus hombros. Mi padre siempre ha sido un hombre muy cariñoso, al punto que saboteaba mi paciencia, pero a la misma vez recuerdo lo estricto que era. Nunca permitió que amaneciéramos en casa ajena, era supremamente sobreprotector con sus dos hijas, sus cuidados al enfermarnos nunca cesaban y sus halagos siempre me hacían sentir como una princesa. Recuerdo la primera vez que se dio cuenta que me gustaba un chico, me correteó por toda la casa porque insistía que tenía que ver una nota que yo guardaba con tanto celo. No le gusto para nada y se enfadó tanto, no recuerdo si me castigo o que paso cuando por fin logro sacarme debajo de la cama en donde yo me había escondido. Lo que si recuerdo era que tenía nueve años, y para ese entonces yo no entendía porque él estaba tan molesto, en mi opinión no era para tanto y su reacción fue un poco injusta, 30 años después y al encontrarme con mi hija, una niña de nueve años sinceramente no me gustaría que me dijera que le gusta un muchacho a tan temprana edad (me dan convulsiones internas nada mas de pensarlo) y aunque no creo que la corretee por toda la casa o la castigue sí creo que me sentiría un poco sobreprotectora en el asunto, entonces logro entender por qué mi padre reacciono de esa manera, Dios creo al hombre con un instinto protector con su esposa, hermanas, compañera, novia y sobre todo sus hijas.

Mi hermanita con mi padre

Mi hermanita con mi padre

Al aproximarse el día de los padres, voy a desglosar un poco el tema y la importancia de un padre en la vida de sus hijos en general, pero mucho más en la vida de las niñas. Hace aproximadamente 2 años estuve participando en una clase en la iglesia y en esta clase se tocaban todo tipo de temas y las charlas entre mujeres eran diversas (diferentes culturas, costumbres, ideologías etc.) pero si hay algo que marco mi perspectiva es la importancia de un padre en nuestra vida, crianza y desarrollo, pues el corazón se me quebrantaba cuando escuchaba tantas historias de mujeres marcadas con cicatrices tan profundas por la ausencia de un padre, por el mal trato, la indiferencia o el abuso. Estas mujeres crecieron con temores, inseguridades y terminaban buscando en un hombre ese respaldo, amor, aceptación que no recibieron de sus padres. Sincerándome a un nivel muy personal, mis padres se divorciaron cuando yo tenía aproximadamente 15 años y tanto mi hermana como yo convivimos con nuestra madre a partir de esta separación. Se muy bien lo que se siente cuando de repente el héroe de tu corazón ya no está ahí todos los días, se ha marchado y en realidad ese vacío no lo llena ninguna otra persona. Mi madre ha sido excepcional en todo el sentido de la palabra, sus alcances en esta vida para brindarnos tanto a mi hermana como a mí lo mejor dentro de sus posibilidades no tiene precio. Ella tiene mi corazón en sus manos (TE AMO TANTO MAMI). Pero, por más que se esforzaba por un lado u otro el vacío que dejo mi padre no lograba remplazarlo nadie y fue a raíz de los años que logre entender esto. Porque al igual que mis compañeras de clase, yo también quise buscar refugio, un motivo de aceptación en algún novio y una vez más me encontraba deshabitada, cuanto extrañé a mi padre. Pero, Dios en medio de nuestras catástrofes tiene planes magníficos que nos desequilibran para ubicarnos en su plan perfecto. El Señor sabia lo mucho que anhelaba sentir la presencia de mi padre, compartirle mis experiencias, escuchar sus consejos y perderme entre sus abrazos y cuanto añoraba que me saboteara la paciencia. Pero me dejaba cegar por el dolor, el orgullo y el enemigo me nublo el corazón por varios años.

Lucas 7:36-50

Lucas 7:36-50

Perdemos el tiempo dejándonos llenar de vacíos y aunque las situaciones son tan diferentes para muchas mujeres, quiero que nos enfoquemos en lo fundamental y es que nuestro padre celestial, logra llenar tus vacíos y en el eco de su voz encuentras consuelo, en la presencia de su silencio o sus susurros alcanzas plenitud. Quizás tu padre falleció, te abandono o experimentaste su abuso, pero, si hay algo de lo que estoy segura es que por más amarga que haya sido tu situación nuestro padre celestial es más que suficiente. Él no se enfoca en tus pecados, en tus errores, él lo que anhela y lo que más ama de ti, es tu corazón (tal como está en este momento de tu vida). Como la mujer que derramo su mejor perfume a los pies de Jesús, baño sus pies con sus lágrimas y los seco con sus cabellos, aunque los demás se enfocaban en sus pecados, Jesús vio su corazón y como ella derramo todo a sus pies, lo mejor que ella tenía, lo más valioso que poseía (Lucas 7:36-50). En realidad, esto es lo que anhela Jesús, que le entreguemos nuestro ser, él es nuestro padre, protector, proveedor, quien nos ama incondicionalmente, él nos perdona y quiere que vivamos en paz y verdadera libertad en él. Quiere sanar nuestros corazones, redimir nuestras vidas, que seamos completas en él y prepararnos para nuestro encuentro con el Señor.

Actualmente soy madre soltera, llevo criando a mi hija prácticamente sola. En otra ocasión profundizare un poco más en ese tema. Lo que sí quiero recalcar en esta instancia es lo siguiente, no ha sido el paseo más fácil de mi vida el brindarle un balance a mi hija, querer infundirle los mejores valores, pero, algo me queda completamente claro y es que no pretenderé ocupar el lugar de su padre. Ese cariño, ese contacto entre ellos y como logran sincronizar o coincidir el uno con el otro una vez están juntos es algo que me cautiva (esta relación entre mi hija y su padre aun es resbaladiza y está bajo construcción), no quiero privarlos de que ambos construyan sus vidas llenas de recuerdos. Madres solteras, muchas veces nos enfocamos en lo negativo y se nos olvida que lo verdaderamente importante son nuestros hijos(a) y es crucial el estar alertas como manejamos la relación con los padres de nuestros hijos(a), como influenciamos la imagen de sus padres delante de ellos. Si tienes hijos y ellos tienen a su padre, luchen por mantener una relación sana, no entretengan sentimientos negativos por motivos egoístas. Para aquellas mujeres que los padres de sus hijos son verdaderamente tóxicos para la vida de sus hijos, refúgiense en Jesús y entréguenle sus hijos para que sea el quien llene cada vacío y aquello que el enemigo quiere usar para destruir a tus hijos el Señor lo pueda usar para traer bendición y victoria a sus vidas, tenemos que apoderarnos de la sabiduría que Dios nos quiere brindar, ser cautelosas, prudentes y tolerantes con las pruebas que se nos presenten, pues somos aprendices en esta vida.

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Si tu padre está vivo, llénalo de amor, cariño y valora lo poco o mucho que a traído a tu vida. La biblia dice que debemos honrar a nuestro padre y madre (Éxodo 20:12), y no dice: “sean buenos o no, estén presentes o no, sean de buen ejemplo o no”, solo que debemos honrarlos, sé que es difícil, yo me identifico contigo. Pero Dios hace de nosotras criaturas nuevas y todo lo pasado queda atrás, atrévete a perdonar y a ser libre de ese yugo de esclavitud. Hoy por hoy, aunque mi padre se encuentra en Colombia, hacemos lo posible por mantener una comunicación abierta y continua, es confidente, consejero, amigo, apoyo en oración y palabras de aliento (TE AMO MUCHO PAPI). Dios rescato, restauro y volvió a unir esta relación que el enemigo muchos años tuvo en sus manos, pero el Señor nunca se equivoca y tiene propósitos mas allá de lo que logremos captar en el momento de búsqueda. En realidad, al entregarle mi vida y corazón a Jesús, él se encargó de sanar mis heridas y logro restaurar esta relación que para mí es tan importante, el honor y la gloria sean para mi Dios. Mi madre fue muy sabia con nosotras, nunca nos inculco resentimiento hacia mi padre y siempre pusieron de su parte por tener una relación sana por nuestro bienestar. Esta dinámica entre ellos influye mucho en como manejo la relación con el padre de mi hija.

Son muchas las ocasiones, donde me han felicitado en el día de los padres, creo que decir: “Somos madres y padres, al encontrarse uno de los dos ausentes”, se nos vuelve lema en la vida, pero yo quiero inculcarle a mi hija honrar a su padre, en su ausencia y presencia, en lo bueno y malo, en lo feliz y lo triste. Ese valor que ella le brinde muchas veces viene directamente influenciado por mí y son incontables las veces que el padre de mi hija me ha colmado la paciencia y quisiera refutarle hasta su mínimo comportamiento, pero es el padre de mi hija y como tal le doy el honor que se merece (él es como parte importante en el hecho que hoy por hoy sea madre, sin él Yuliana no sería mi hija), aparte de todo como dice el abuelo de mi hija: “Ven la gloria, pero no conocen la historia”, y mis errores han causado un caudal de consecuencias. Cuando nos dejamos invadir por la humildad es mucho más fácil y tangible el alcance de la gracia y llega a perturbar tu comportamiento pues es casi contradictorio a la naturaleza humana, pero es ahí donde caes en cuenta que no es por tus propios medios, eso se llama la mano de Jesús en tu vida. Hay actos inhumanos que algunos hombres cometen hacia sus hijos(a) o en contra de las madres de los mismos, pero mientras estemos en esta vida nos toparemos con retrógrados mentales y emocionales. Por lo tanto, aférrate de la mano que nunca te soltará y que traerá verdadera victoria a tu vida y a la de tus hijos. Permítete ser libre, tú y tus hijos(a) se lo merecen.

Caballeros, refúgiense en Dios, que él les de sabiduría y humildad de corazón para ser ejemplos en sus hogares, en la vida de sus hijos(a). Sean sacerdotes del hogar como Dios los instruye y sean el pilar fundado en la roca firme que no se mueve, la presencia de Dios en cada día de sus vidas. A todos los padres del mundo, ¡FELICIDADES! ¡A los padres en mi familia, los amo con todo mi corazón, en especial a ti papi!

Si tienen alguna pregunta, inquietud o quieren pedir oración por alguna situación, en la opción que dice: “contacto” pueden enviarme un correo electrónico.

¡Hasta la próxima!

Te amamos mucho papi

Te amamos mucho papi

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Mi padre con mi hija

Mi padre con mi hija